Tras la sesión plenaria extraordinaria del pasado 20 de enero, celebrada con el objetivo de aprobar los presupuestos municipales, el portavoz del grupo municipal socialista, Ramón García, ha hecho público un artículo titulado El rodillo de Serena, publicado en la editorial del boletín del PSOE correspondiente a enero de 2026.
En el texto, García califica las cuentas municipales para 2026 como continuistas y pone el foco en dos de los problemas que, a su juicio, siguen sin respuesta real en el municipio: el desempleo y el acceso a la vivienda, especialmente entre los jóvenes.
El edil socialista justifica la abstención de su grupo en la votación de los presupuestos, aunque votaron a favor del plan de inversiones de cinco millones de euros financiado mediante préstamo bancario. Así lo explica:
“Resulta cuanto menos llamativo que cuando en su día iniciamos la obra de la Avenida de la Libertad dos años antes de unas elecciones fuimos acusados precisamente de eso. Ahora, a escasos catorce meses de mayo de 2027, parece que el criterio ha cambiado. Lo mismo de siempre”.
Unas palabras que, más allá del pleno en sí, evidencian que el clima político local comienza a moverse en clave preelectoral.
Más adelante, Ramón García recuerda la entrada en vigor de la nueva tasa por recogida de residuos sólidos y limpieza viaria, señalando como problema que el pliego del servicio continúa en periodo de licitación:
“Es decir, desde ese día los vecinos están pagando por un servicio que el Ayuntamiento no está prestando”.
El portavoz socialista también acusa al equipo de gobierno de lo que denomina una “claudicación” ante las exigencias de Vox, citando como ejemplo el pacto de gobierno a cambio de sueldos o la creación de un reglamento de protocolo que, según su versión, se ha diseñado a medida del grupo en determinados actos y procesiones.
Finalmente, García realiza un repaso al funcionamiento interno del gobierno municipal, cuestionando la actividad de varias concejalías y la organización del equipo:
“Todo ello mientras el alcalde presume de autosuficiencia, pese a encabezar un equipo de gobierno claramente fracturado. Roberto Marín, concejal de Participación Ciudadana, ni está ni se le espera. Armentario, a escasos dos meses de la Semana Santa, desaparecido y con la comisión sin convocar. La concejala de la Mujer dimitió en noviembre y nadie ha asumido formalmente sus competencias. Y del nuevo concejal, Alejandro Campos, no se sabe absolutamente nada: ¿a qué se dedica? ¿qué competencias tiene?”.
Más allá del contenido concreto del escrito, lo cierto es que el tono y el momento elegidos reflejan un cambio evidente en la política municipal. Con las elecciones de 2027 en el horizonte, el debate ya no se centra únicamente en la gestión diaria, sino también en el relato de estos años de gobierno.
La legislatura entra en su fase decisiva. Y el pulso político en Hellín comienza a intensificarse.




