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¡Que vergüenza!

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¡Que vergüenza!

Sí, amigos, sí. A veces siento vergüenza ajena, vergüenza por el comportamiento de algunos compatriotas, españolitos como yo, que ni siquiera han aprendido a comportarse ante las visitas, o en espacios públicos donde, inexcusablemente, deben dar testimonio de su educación y saber estar. ¡Bochornoso!

Se trata, queridos lectores, de un grupito de seis impresentables, nada más y nada menos que <<eurodiputados>> españoles, que componen la llamada Izquierda Plural –pero no educada- en el Parlamento de la UE, integrada por Izquierda Unida, Izquierda per Catalunya-Els Verds y Alternativa Galega de Esquerda. Sus nombres deberán grabarse en los anales de la sinrazón y la estulticia: Marina Albiol, Ángela Vallina, Paloma López, Lidia Senra, Javier Couso y Ernest Urtasun.

Estos maleducados han tenido la desvergüenza de abandonar el Europarlamento durante la intervención del Papa Francisco, invitado el martes pasado a dar una conferencia en tan alta cámara. Y luego cobrarán por la asistencia, claro. Pero salieron muy airados y cabreados alegando que <<esto es una institución pública y aquí no caben sermones religiosos>>, sin tener ni puta idea de lo que iba el “sermón”. Pero esa solo fue la nota de su estupidez y descortesía, porque el gran ridículo lo hicieron cuando ¡ni uno solo! de los restantes diputados se movieron de su asiento. Ni Pablo Iglesias se canteó de su sitio. Así que, estos nenes y nenas se quedaron solicos en un acto de obtuso radicalismo, muy “a la española”. Todavía se preguntan quién lo invitaría y quién lo dejaría hablar, porque, <<el hecho de dejarle hablar es, sobre todo, una falta de respeto a los millones de personas laicas y de otras confesiones>>. Yo les sugiero solicitar de la presidencia que, quien esto hiciera y consintiera sea depuesto de su cargo.

Es decir, que desde cierta izquierda, el hecho de dejar hablar a alguien es una falta de respeto a millones de personas. Y más aún si el que conferencia, es un jefe de Estado (que lo es) y el líder más carismático y famoso de las religiones universales (que también lo es). ¡Vaya concepción del respeto! Con todo, la más incomodada fue la Marina Albiol Guzmán, a la que su berrinche la llevó a decir: << El parlamento europeo no es lugar para ninguna religión, y menos aún una que no me deja escoger con quien me acuesto o con quién me caso>>. ¡Acabáramos! ¡Haber empezado por ahí, mujer! A partir de ahora te prometo que le diré al Papa Francisco que no te vigile más a escondidas y que no se meta contigo cuando estés echando un kiki con quien te apetezca, ni vaya a tus bodas a censurar con quién te casas. ¡Madre mía! ¿Qué la religión no te deja…? Chavala, eso no se lo cree ni la madre que te parió. Por ejemplo, yo soy de la misma cuerda que el Papa y me importa un pijo con quién te acuestas o con quién te levantas. Y si por eso te saliste de la Cámara, tienes un problema en la cabeza y entre las piernas, que Europa no te va a resolver.

Pero como será de lista la jamba, que encima se quedó extrañadísima que otros diputados con “vocación laicista” –en alusión a Podemos-, así como los del resto de Europa, no se sumaran a su excelso gesto. Estas criaturas no tienen arreglo ni comiendo sesos durante un año.

Y para que ustedes entiendan mejor la honrosa actitud de estos izquierdistas, les voy a poner algunos párrafos, muy resumidos, de las cosas que dijo el Papa Francisco.

<<Dar esperanza a Europa no significa sólo reconocer la dignidad de la persona, sino que implica también favorecer sus cualidades. Hay que invertir en la persona y en todos los ámbitos en que sus talentos se forman y dan fruto. El primer ámbito es seguramente el de la educación, a partir de la familia, célula fundamental y elemento precioso de toda sociedad>>.

<<Es hora de favorecer las políticas de empleo, pero es necesario sobre todo volver a dar dignidad al trabajo, que no apunte a la explotación de las personas, sino a garantizar, a través del trabajo, la posibilidad de construir una familia y de educar los hijos>>.

<<Europa ha estado siempre en primera línea de un loable compromiso en favor de la ecología. Los hombres son “custodios”, pero no “dueños”>>.

<<Promover una Europa protagonista, transmisora de ciencia, arte, música, valores humanos y también de fe. La Europa que contempla el cielo y persigue ideales; la Europa que mira, defiende y tutela al hombre; la Europa que camina sobre la tierra segura y firme, precioso punto de referencia para toda la humanidad>>.

Y no sigo, porque no quiero rascar más en mensajes tan dolorosos para la Izquierda Plural. No soy tan cruel como para agrandar sus ya sangrantes heridas.

¡Qué atrevimiento! ¡Qué osadía! ¿Cómo se pueden decir cosas así delante de políticos europeos, sobre todo si entre ellos hay “laicistas”? Y lo más incomprensible: ¿cómo podrá ser que los asistentes en pleno interrumpieran al Papa hasta siete veces para aplaudir sus palabras? ¡Incluido el coletas!

Como ven ustedes, el Papa Francisco hablo de muchas cosas importantes, menos de la entrepierna de la Marina Albiol.

(P.D.: ¿De dónde ha salio este ganao?)

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