La celebración puso el broche final a un año de actos conmemorativos iniciados en Tánger, ciudad donde la congregación recibió su aprobación canónica en 1975
Miembros de la comunidad de los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca de Hellín participaron el pasado mes de marzo en los actos de clausura del 50 aniversario de la congregación, celebrados en Sevilla y Córdoba junto a hermanos, voluntarios y colaboradores llegados desde distintos puntos de España y otros países donde desarrolla su labor social.
La conmemoración puso fin a un año de celebraciones que comenzó en marzo de 2025 en Tánger, ciudad en la que los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca recibieron su aprobación canónica el 27 de marzo de 1975 de la mano de Fray Carlos Amigo Vallejo.
El acto central de la clausura tuvo lugar en Sevilla con una eucaristía de acción de gracias que reunió a miembros de la Familia Cruz Blanca procedentes de España, Marruecos, Venezuela y otros lugares vinculados a la historia de la congregación. La celebración concluyó posteriormente en Córdoba, en la Casa Familiar San Francisco de Asís, donde reposan los restos del fundador, el Hermano Isidoro Lezcano.
Durante estos cincuenta años, los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca han desarrollado una amplia labor de acogida, acompañamiento y atención a personas en situación de vulnerabilidad, convirtiéndose en un referente de compromiso social y fraternidad. Actualmente cuentan con decenas de casas familiares y centros de atención que prestan apoyo a miles de personas cada año.
La presencia de representantes de la comunidad de Hellín en esta celebración permitió compartir un momento especialmente significativo para la congregación y recordar el camino recorrido durante medio siglo de servicio a los más necesitados, manteniendo vivo el espíritu de acogida y cercanía que inspiró su fundación.




