Periódico con noticias de última hora, multimedia, álbumes, ocio, sociedad, servicios, opinión, actualidad local, economía, política, deportes…

Las redes sociales y la libertad de expresión

Article   0 Comments
Line Spacing+- AFont Size+- Print This Article
Las redes sociales y la libertad de expresión

El Espectador

En el mes de abril de 2019, el periodista australiano, fundador de la agencia de noticias Wikileaks, Julian Assange, entraba en la cárcel de alta seguridad de Belmarsh /Londres acusado de delitos de espionajes, y con la petición de extradición de los gobiernos de Estados Unidos y Suecia.

Assange se había pasado siete años acogido en la embajada de Ecuador en Londres donde pidió refugio en 2012 para poder escapar de la policía británica, acusado de publicar altos secretos sobre el gobierno de Estados Unidos.

Ahora, cuando llega el momento de este juicio, recién iniciado, y que se celebra en el juzgado de Woolwich, los diferentes periódicos del mundo esperan con distinta actitud la suerte que le puede esperar a este hombre.

Un juicio donde comparecerán miembros de la administración norteamericana que pedirán su inmediata extradición, mientras la defensa de Assange que llega de la mano de la abogada Jen Robinson y coordina Baltasar Garzón, sostiene que actuó como periodista y por tanto “bajo el paraguas de la Primera Enmienda”.

Nosotros hemos elegido entre estas diferentes fuentes de información un artículo firmado por el que fuera director del rotativo londinense The Guardian y en la actualidad preside el Reuters Institute for Study of Journalism de Oxford, Alan Rusbridger, que días pasado publicaba el diario EL PAIS con el título “Apoyar a Assange, luchar por una prensa libre” donde se hace un exhaustivo repaso de todo este dramático episodio desde que el 26 de noviembre de 2010 salió a la luz un plan elaborado por los diarios más importantes del mundo es decir The Guardian, Der Spiengel, The New York Times, Le Monde y El PAÍS, para publicar simultáneamente los cables diplomáticos proporcionados por Wikileaks.

Eran millones de documentos filtrados de la Administración de Estados Unidos sobre las guerras de Irak y Afganistan que el periodista australiano, junto al soldado Chelsea Manning- que también fue condenado a prisión- “piratearon” de la base de datos del ejército norteamericano.

En este artículo, donde su autor califica a Assange como “un personaje esquivo, a partes iguales informante, filtrador, editor, pirata informativo, periodista, activista, empresario y anarquista de la información” asimismo rompe una lanza por él y cree que es malo para la causa de la libertad de expresión que ahora muchos de los periodistas que trabajaron con él se encojan de hombros ante su destino.

“Hacemos mal, continúa, en ser indiferentes a la suerte de Assange. Muchas cosas de las que le acusan- animar a una fuente a que le diera más materiales o ayudarle a ocultar su identidad- las haríamos casi todos los buenos periodistas”.

Más adelante justifica su posición al indicar que “los periodistas se sienten asediados e inseguros en todo el mundo. No les gusta demasiado la revolución digital que parece haber degradado económicamente su profesión. No les gustan los blogueros, los aficionados ni los bocazas de las redes sociales. Parece cada vez más importante definir la labor de los periodistas profesionales, no hacer causa común con cualquier guerrero del ordenador”.

Por ello asegura que se está obrando mal al mostrar indiferencia y dejar a la suerte que pueda correr Julián Assange en el juicio que ha comenzado en Londres para pedir su extradición a los Estados Unidos, donde le espera una petición de cárcel de 175 años, para un ciudadano australiano que está siendo juzgado por un tribunal británico, por revelar asuntos confidenciales del Ejercito de USA.

El artículo lo finaliza Alan Rusbridger con estas relevantes palabras:
“El privilegio de ser periodista-y, me atrevo a decir lector de estas revelaciones- va de la mano de la responsabilidad de continuar la lucha centenaria por una prensa libre. Y Julian Assange, al margen de lo que nos parezca personalmente, es hoy parte central de esta lucha”.

Article   0 Comments
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner

Hemeroteca

error: Content is protected !!