La Archicofradía de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli llora el fallecimiento de Antonio Montoya Sánchez, quien durante 34 años ejerció como presidente con una entrega ejemplar y un profundo sentido del deber.
Su trayectoria queda unida de forma inseparable a la historia de la Cofradía. Durante más de tres décadas asumió la responsabilidad de guiarla con serenidad en los momentos difíciles y con prudencia en las etapas de crecimiento. Su forma de entender el cargo estuvo siempre marcada por el espíritu de servicio, la rectitud y el amor sincero a la Hermandad.
Antonio dedicó incontables horas de trabajo silencioso al engrandecimiento de la Cofradía y al culto y devoción al Cristo de Medinaceli. Para él, presidir no era solo dirigir, sino servir. Y lo hizo desde la humildad, la constancia y la fidelidad.
En 2015 fue nombrado Hermano Mayor Honorario, reconocimiento que simboliza el respeto y la gratitud de todos los cofrades hacia quien supo convertirse en guía y ejemplo para varias generaciones.
Hoy la Cofradía siente su ausencia, pero honra el legado que deja: una vida vivida desde la fe y el compromiso. Su huella permanecerá en la memoria colectiva y en cada latido de la Hermandad.
Que Nuestro Padre Jesús de Medinaceli lo acoja en su seno y conceda fortaleza a su familia y seres queridos en estos momentos de dolor.
Descansa en la paz del Señor, Antonio.




