El deterioro avanza en uno de los espacios turísticos más recordados de la pedanía mientras vecinos y administraciones mantienen la esperanza de su recuperación
El camping de Cañada de Agra, uno de los enclaves turísticos más emblemáticos que ha tenido el municipio de Hellín, continúa cerrado y en estado de abandono más de dos décadas después de que cesara su actividad. Lo que durante años fue un punto de encuentro para familias, campistas y visitantes de toda la comarca es hoy un recinto marcado por el paso del tiempo, el deterioro y la incertidumbre sobre su futuro.
Ubicado en plena pinada, junto a uno de los entornos naturales más atractivos de la pedanía, el camping vivió sus años de mayor esplendor durante las décadas de los noventa y principios de los 2000. La piscina, las zonas de acampada, el bar, las barbacoas y los espacios recreativos atraían cada verano a cientos de personas que encontraban en Cañada de Agra un lugar ideal para disfrutar de la naturaleza y escapar del calor.
Sin embargo, el progresivo deterioro de las instalaciones y la falta de inversiones acabaron provocando su cierre definitivo en torno a 2004. Desde entonces, el recinto permanece sin actividad y se ha convertido en uno de los proyectos pendientes más importantes para la pedanía.
Una imagen marcada por el abandono

Una visita reciente al recinto permite comprobar el evidente deterioro acumulado tras más de veinte años sin uso ni mantenimiento. Los antiguos servicios presentan signos de vandalismo y pintadas, el bar permanece abandonado, varias estructuras muestran daños visibles y la vegetación ha ido ganando terreno en numerosas zonas.
Las barbacoas, que durante años fueron utilizadas por decenas de familias, continúan en pie entre los pinos, aunque sin ningún tipo de mantenimiento. En otros puntos del complejo pueden verse ramas acumuladas, árboles caídos y elementos deteriorados que reflejan el prolongado abandono del espacio.
La imagen contrasta con el recuerdo que conservan muchos vecinos de la época en la que el camping era uno de los principales motores de actividad de la pedanía.
“Esto estaba lleno de vida”

Durante una visita realizada por El Faro de Hellín, varios vecinos mostraron su tristeza por la situación actual del recinto y recordaron los años en los que el camping se llenaba de visitantes durante la primavera y el verano.
“Había fines de semana en los que no se podía aparcar”, recuerdan algunos residentes, que destacan el movimiento económico y social que generaba la llegada constante de familias y turistas.
Muchos consideran que la reapertura de la piscina supondría un importante impulso para la pedanía. “La piscina nos daría la vida”, señalan, convencidos de que su recuperación ayudaría a atraer visitantes, dinamizar la zona y devolver parte de la actividad que durante años caracterizó a Cañada de Agra.
Entre los vecinos existe además una sensación de abandono tras tantos años de promesas, proyectos y anuncios sin que, por el momento, se haya producido una recuperación efectiva del recinto.
Un proyecto que sigue buscando inversores

Durante los últimos años el Ayuntamiento de Hellín ha intentado impulsar distintas iniciativas para devolver la actividad al camping.
La propuesta más ambiciosa planteada inicialmente contemplaba una inversión superior a seis millones de euros para crear un complejo turístico con cabañas tipo suite, tiendas fijas, zona para caravanas, restaurante, piscina y diversas actividades vinculadas al turismo de naturaleza.
Sin embargo, las dificultades para materializar aquella iniciativa y encontrar operadores interesados llevaron a replantear el proyecto.
En abril de 2025 el Pleno municipal aprobó una nueva memoria justificativa con un modelo más reducido y considerado más viable económicamente. La inversión prevista se rebajó hasta aproximadamente 1,5 millones de euros, parte de ellos vinculados al Plan de Sostenibilidad Turística.
Posteriormente se aprobaron el estudio de viabilidad y otros documentos administrativos necesarios para una futura licitación de la explotación del recinto, aunque por el momento no se ha producido ningún avance visible sobre el terreno.
Una oportunidad para Cañada de Agra

La recuperación del camping es vista por muchos vecinos como una oportunidad para revitalizar la pedanía y aprovechar un entorno natural privilegiado que durante años fue uno de los principales atractivos turísticos de la zona.
No se trata únicamente de recuperar unas instalaciones, sino también de devolver actividad económica, empleo y visitantes a un núcleo de población que ha visto desaparecer uno de sus principales focos de dinamización.
Mientras los expedientes continúan avanzando en los despachos, el tiempo parece haberse detenido entre los pinos, los edificios vacíos y las antiguas zonas de recreo. Más de veinte años después de su cierre, el camping de Cañada de Agra sigue esperando una segunda oportunidad, mientras muchos vecinos continúan confiando en que algún día vuelva a llenarse de vida.





