La tamborada extraordinaria reunió a alrededor de 3.000 participantes en las calles históricas donde nació esta tradición
Hellín vivió este sábado una jornada muy especial con motivo del 150 aniversario del origen de sus tamboradas. Desde las 14:00 horas, miles de tamborileros y vecinos se dieron cita en el casco histórico para participar en una tamborada extraordinaria organizada en los lugares donde comenzó esta tradición.
Las calles El Sol, Rabal, la plaza de la Iglesia y Benito Toboso volvieron a llenarse del sonido del tambor en una celebración que buscaba reconectar con los orígenes históricos de esta manifestación cultural, hoy reconocida como uno de los símbolos más representativos de la ciudad.
A pesar de la constante amenaza de lluvia durante toda la jornada, la participación fue notable y alrededor de 3.000 tamborileros se sumaron a la celebración. Numerosos vecinos y visitantes también acudieron para vivir este momento histórico, que se prolongó hasta las 22:00 horas.

Durante la tarde, el ambiente festivo se dejó sentir especialmente en la calle Rabal, uno de los puntos más emblemáticos para los tamborileros hellineros. Allí se concentraron numerosos participantes que no quisieron perderse esta tamborada conmemorativa, vistiendo en muchos casos la tradicional túnica negra y el pañuelo rojo.
La jornada también incluyó actos culturales relacionados con la historia de la tamborada. Entre ellos destacó la presentación en el Museo de la Semana Santa y la Tamborada de Hellín (MUSS) del libro La protesta mascarada de 1876, que profundiza en el origen histórico de esta tradición.
La celebración transcurrió con un gran ambiente en las calles, aunque en los últimos momentos de la jornada se produjeron algunos incidentes cuando parte de los participantes continuaron tocando el tambor más allá del horario previsto de finalización. La Policía Local tuvo que intervenir para restablecer la normalidad y facilitar la finalización del acto.
Con esta tamborada extraordinaria, Hellín ha querido conmemorar los 150 años de una tradición que forma parte esencial de su identidad y que cada Semana Santa reúne a decenas de miles de tamborileros en sus calles.
Fotos: imágenes recibidas por El Faro de Hellín.




