Más de 6.000 hellineros forman parte de las cofradías de la ciudad
Hellín ya huele a Semana Santa. A menos de dos meses para que el tambor vuelva a estremecer la ciudad, las cofradías y hermandades trabajan en silencio preparando cultos, túnicas e imágenes para una de las celebraciones más importantes del año.
La Semana Santa hellinera, declarada de Interés Turístico Internacional, no se entiende sin su amplio tejido cofrade. Según los datos recopilados por El Faro de Hellín, más de 6.000 hellineros forman parte actualmente de alguna de las 30 cofradías y hermandades de la ciudad, una cifra que refleja el enorme arraigo de esta tradición.
Con esta primera entrega arranca una serie especial que, cada viernes, repasará la historia y curiosidades de las cofradías hellineras.
La más antigua: casi tres siglos de historia
Cofradía del Rosario – fundada en 1726

La Santa Escuela de Cristo y Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, patrona de Hellín, es la hermandad más antigua documentada de la ciudad. Fue fundada en 1726 y reinstaurada en 1974.
Custodia en el Santuario del Rosario el Lignum Crucis, reliquia de la Cruz de Cristo, y mantiene viva una tradición con casi tres siglos de historia. Actualmente cuenta con unos 80 cofrades.
La más numerosa: casi 600 cofrades
Misericordia, Gran Poder y Nuestra Señora del Dolor

La Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Misericordia, Jesús del Gran Poder y Nuestra Señora del Dolor es hoy la más numerosa de la Semana Santa hellinera, con alrededor de 590 cofrades.
Fundada en 1948, instauró la Procesión del Silencio y cuenta con varias imágenes de gran valor artístico y devocional, entre ellas Jesús del Gran Poder y Nuestra Señora del Dolor.
Devoción muy arraigada en el pueblo
San Antón y María Santísima de las Penas

La Hermandad de San Antonio Abad, María Santísima de las Penas y Cristo de la Preciosísima Sangre, fundada en 1837, reúne a unos 575 cofrades, situándose entre las más numerosas.
La devoción a San Antón y el importante patrimonio imaginero de la hermandad la convierten en una de las más arraigadas y queridas de Hellín.
La hermandad tiene sus raíces en una antigua tradición que se remonta al siglo XV, cuando San Vicente Ferrer predicó en Hellín y promovió la creación de la Cofradía de la Sangre, antecedente directo de la actual. Aunque fue fundada legalmente el 16 de enero de 1837, su historia se entrelaza con la evolución de la Semana Santa hellinera y con la festividad de San Antón, que durante décadas ha reunido a vecinos y fieles en torno a la bendición de animales y al tradicional reparto de “rosquillas”.
La corporación, cuya indumentaria se caracteriza por túnica negra con capa de raso y capuz en tonos oro viejo, cuenta con un destacado patrimonio imaginero con obras del escultor hellinero José Zamorano. Desfila acompañada por su propia banda de cornetas y tambores y, por número de hermanos y presencia en la vida social y religiosa de la ciudad, se ha consolidado como una de las hermandades más representativas y queridas.
El relevo generacional
María Santísima de la Alegría

Entre las hermandades más recientes destaca la de María Santísima de la Alegría, fundada en 2014 y formada por unos 150 cofrades.
En pocos años se ha consolidado dentro del panorama cofrade local, representando el impulso de las nuevas generaciones que mantienen viva la tradición.
Hellín se prepara
A medida que avanza febrero, las cofradías intensifican reuniones, ensayos y preparativos. La ciudad comienza a sentir la cercanía de una Semana Santa que en Hellín se vive durante todo el año, pero que en estas semanas previas se hace especialmente visible.
El próximo viernes, nueva entrega con más hermandades y curiosidades de la Semana Santa de Hellín.
Continuará




