La muerte violenta de Antonio B. O., vecino de Cieza de 45 años, ocurrida en la madrugada del 12 de abril en la calle Cantarería de Hellín, continúa generando nuevas informaciones mientras la investigación judicial sigue su curso.
A los tres detenidos se les investiga de forma provisional por un delito de homicidio. El principal sospechoso permanece en prisión provisional comunicada y sin fianza, mientras que los otros dos se encuentran en libertad con cargos y con la obligación de comparecer periódicamente en el juzgado.
Una agresión mortal en plena calle
Según han publicado distintos medios nacionales y regionales, la víctima habría recorrido varias calles de Hellín acompañado por una pareja con la que coincidió esa misma noche, supuestamente con la intención de adquirir droga.
Durante ese trayecto, los tres investigados habrían comenzado a seguirles por distintas zonas del casco urbano, siendo interceptados finalmente en la calle Cantarería.
Siempre según estas informaciones, la agresión se produjo de forma rápida y extremadamente violenta, con al menos dos golpes en la cabeza que provocaron la caída de la víctima y su posterior fallecimiento.
Las cámaras de seguridad municipales resultaron clave para reconstruir los movimientos previos y posteriores a los hechos, aunque no captaron el momento exacto de la agresión.
Testigos clave y versiones enfrentadas
Los testimonios de las personas que acompañaban a la víctima se han convertido en una pieza fundamental de la investigación, permitiendo identificar al principal investigado.
No obstante, la defensa niega la autoría y cuestiona la solidez de estas declaraciones, señalando posibles contradicciones y la ausencia de imágenes directas de la agresión.
Será la instrucción judicial la que determine el grado de implicación de cada uno y la secuencia exacta de lo ocurrido.
El perfil de la víctima y el impacto social
En los últimos días también han trascendido datos sobre la vida de la víctima, marcada por problemas de adicción y enfermedad mental, aunque su familia insiste en que no era una persona violenta.
El caso ha generado una fuerte conmoción en Hellín, especialmente por haberse producido en una zona céntrica y en circunstancias de gran violencia.
Fallece uno de los testigos del caso
A esta situación se ha sumado una nueva derivada. Un hombre que figuraba como testigo en la causa y que resultó herido el día de los hechos tras intentar mediar en la agresión, falleció este lunes en Hellín tras desvanecerse en plena vía pública, en la zona del mercado de abastos.
Según las primeras hipótesis, el fallecimiento se habría producido por causas naturales, sin que exista por el momento relación con el crimen investigado.
Se trata de una persona conocida en el municipio, cuya declaración formaba parte del procedimiento judicial y que había sido considerado testigo clave en la reconstrucción de los hechos.




