Los sindicatos celebraron una asamblea informativa en el Museo de la Semana Santa para reclamar mejoras salariales, frenar el encarecimiento de la vivienda y recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores
Los sindicatos CCOO y UGT celebraron este martes, 27 de octubre, en Hellín una asamblea informativa conjunta para explicar los motivos de la huelga general convocada para el próximo miércoles 11 de noviembre. La movilización, de 24 horas de duración, tendrá como principales reivindicaciones la mejora de los salarios, el acceso a una vivienda digna y el encarecimiento del coste de la vida.
El encuentro tuvo lugar en el salón del Museo de la Semana Santa y contó con la participación de Paco Gómez Tornero, secretario general de CCOO Albacete, y Francisco Javier González García, secretario general de UGT en la provincia. También intervinieron Isabel Carrascosa, secretaria de Empleo de UGT Castilla-La Mancha, y Nieves Díez, secretaria de Salud de CCOO.
Durante la asamblea, los representantes sindicales expusieron las razones de la convocatoria y animaron a los trabajadores de Hellín y su comarca a participar en una jornada de protesta con la que pretenden reclamar una distribución más equilibrada del crecimiento económico.
Ambas organizaciones denunciaron que los beneficios empresariales y los buenos indicadores económicos no se están traduciendo en mejoras suficientes para los trabajadores, mientras el aumento de los precios, especialmente de la vivienda, continúa dificultando la economía de numerosas familias.

Los sindicatos reclaman subidas salariales de entre el 4 % y el 7 %
Uno de los principales asuntos abordados fue la necesidad de recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores. Paco Gómez Tornero reclamó a las organizaciones empresariales que retomen las negociaciones del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, que, según señaló, permanecen bloqueadas desde hace más de un año.
CCOO propone incrementos salariales de entre el 4 % y el 7 %, acompañados de cláusulas de revisión que permitan compensar las posibles subidas de la inflación y evitar una nueva pérdida de capacidad adquisitiva.
Gómez defendió también la incorporación de medidas relacionadas con la vivienda a la negociación colectiva, al considerar que los salarios actuales resultan insuficientes para afrontar los gastos básicos de muchas familias.
El dirigente sindical puso especial atención en las dificultades que encuentran los jóvenes y las mujeres para independizarse y acceder a una vivienda. Además, advirtió de que los elevados precios de los alquileres pueden terminar perjudicando a las propias empresas, al dificultar que los trabajadores se trasladen a determinadas localidades por motivos laborales.
La vivienda, una de las principales preocupaciones
Por su parte, Francisco Javier González García incidió en la contradicción que, a juicio de UGT, existe entre la evolución positiva de determinados indicadores económicos y las dificultades que siguen afrontando numerosos trabajadores para llegar a final de mes.
El secretario provincial de UGT criticó la especulación inmobiliaria y defendió que el acceso a una vivienda debe garantizarse como un derecho, evitando que su utilización como instrumento de inversión termine expulsando del mercado a quienes necesitan comprar o alquilar una casa para vivir.
Los dos dirigentes coincidieron en reclamar una mayor implicación de las administraciones públicas para aumentar la oferta de vivienda asequible y adoptar medidas que contribuyan a contener los precios.
Las reivindicaciones de ambas organizaciones también incluyen la defensa de los servicios públicos y del sistema público de pensiones, frente a las propuestas que cuestionan su sostenibilidad o plantean una mayor participación de la gestión privada.
Una convocatoria marcada por la proximidad electoral
Durante la atención a los medios de comunicación también se abordó la cercanía de la huelga general a las elecciones previstas para el 29 de noviembre, una circunstancia sobre la que fueron preguntados los representantes sindicales.
Tanto CCOO como UGT reconocieron el carácter poco habitual de esta coincidencia, aunque rechazaron que la movilización tenga como finalidad favorecer o perjudicar a una determinada formación política.
Paco Gómez defendió que la convocatoria pretende trasladar un mensaje a los responsables políticos y empresariales, independientemente de su orientación ideológica, para exigir respuestas a los problemas que afectan a los trabajadores.
En la misma línea, Francisco Javier González aseguró que la protesta responde al creciente malestar social provocado por los precios de la vivienda, la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades económicas que atraviesan muchas familias.
Los sindicatos insistieron en que sus reivindicaciones no se dirigen exclusivamente a las administraciones públicas, sino también a las organizaciones empresariales, a las que reclaman una mayor disposición para negociar mejoras labor



