El proyecto está destinado a la recría de lechones y ha superado el trámite ambiental, sin que este informe autorice por sí solo su puesta en marcha
La Delegación Provincial de Desarrollo Sostenible de Albacete ha emitido un informe de impacto ambiental favorable condicionado al proyecto de dos naves para alojar 12.000 lechones en el término municipal de Hellín. La resolución permite avanzar en su tramitación, aunque no equivale a una licencia para construir o comenzar la actividad.
El documento, firmado el 15 de septiembre y publicado en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha del 29 de septiembre, concluye que el proyecto no necesita someterse a una evaluación ambiental ordinaria, siempre que se cumplan las medidas de protección y seguimiento establecidas.
La actuación está promovida por Cefu, S.A. y se sitúa en los recintos 5 y 6 de la parcela 3 del polígono 36. Según la resolución, Cancarix es el núcleo de población más cercano, a 3,5 kilómetros de las instalaciones previstas.
El proyecto contempla dos naves iguales, de 128 metros de largo y 30,55 de ancho, destinadas a la transición y recría de lechones. También incluye una balsa de almacenamiento de purines con una capacidad útil de 1.665 metros cúbicos. Las 12.000 plazas corresponden al alojamiento previsto, no a la producción anual.
La documentación presentada por la promotora estima un consumo de agua de 17.038 metros cúbicos al año. El suministro se plantea mediante concesiones de aguas subterráneas de las que, según el expediente, dispone la empresa en la zona. Antes del inicio de la actividad deberá presentar la concesión de aprovechamiento de la Confederación Hidrográfica del Segura y la documentación exigida para el registro ganadero y la gestión de residuos.
La resolución establece condiciones específicas para evitar filtraciones de purines al suelo y a las aguas. La balsa tendrá que estar impermeabilizada y disponer de sistemas de detección de fugas, con controles mensuales en los pozos de registro y análisis de las aguas mediante un piezómetro profundo al menos dos veces al año.
También se exige acreditar las parcelas agrícolas donde se aplicarán los purines y planificar su transporte evitando núcleos urbanos. El seguimiento ambiental deberá comprobar las posibles molestias por olores en las poblaciones próximas.
El Ayuntamiento de Hellín figura como órgano sustantivo del procedimiento. El informe de la Junta contempla una decisión posterior de autorización o denegación del proyecto y recuerda que deberán cumplirse los permisos urbanísticos y los requisitos ganaderos y de bienestar animal aplicables.




