El tipo urbano bajaría un 5,2 % y el rústico alrededor de un 9 % si la propuesta recibe el respaldo del Pleno
El Gobierno municipal de Hellín llevará al Pleno ordinario del próximo lunes, 28 de septiembre, una nueva reducción del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) de cara a 2027.
La propuesta contempla rebajar el tipo de gravamen de los inmuebles de naturaleza urbana del actual 0,775 % al 0,735 %, lo que supone una reducción aproximada del 5,2 %. En el caso del IBI rústico, el tipo pasaría del 0,443 % al 0,403 %, con una bajada cercana al 9 %.
Según los datos facilitados por el Ayuntamiento, la medida supondrá una reducción estimada de la recaudación municipal de 421.271 euros durante 2027, cantidad que permanecerá en manos de los contribuyentes.
El alcalde de Hellín, Manuel Serena, ha señalado que esta medida responde al compromiso del equipo de gobierno de reducir la presión fiscal cuando la situación económica del Ayuntamiento lo permitiera.
«Desde el primer momento hemos defendido que, cuando las circunstancias económicas lo hicieran posible, podríamos reducir la presión fiscal de nuestros vecinos», ha explicado Serena, quien ha añadido que la medida puede llevarse a cabo manteniendo la solvencia municipal y la prestación de los servicios públicos.
Junto al alcalde comparecieron la portavoz de Vox, Raquel Tomás, y el portavoz del PP y concejal de Economía, Pedro García.
García ha indicado que la situación actual de las cuentas municipales permite afrontar esta rebaja sin comprometer los servicios que presta el Ayuntamiento. Según ha explicado, uno de los objetivos del mandato era poder reducir impuestos una vez garantizada la estabilidad económica municipal.
La nueva propuesta se suma a las reducciones aplicadas en ejercicios anteriores. Según los datos aportados por el Gobierno municipal, el tipo de gravamen del IBI urbano acumularía una disminución del 30 % desde 2018, mientras que en el caso del IBI rústico la reducción acumulada alcanzaría el 20 %.
La modificación será sometida ahora a aprobación en el Pleno municipal y, en caso de salir adelante, entraría en vigor en 2027.
Desde el Gobierno local se destaca además que esta bajada pretende aliviar parte de la carga que soportan las familias ante el incremento de otros gastos y tributos, entre ellos las tasas de recogida de residuos y de agua.




