Botellas, latas, plásticos y cajas aparecen esparcidos entre la vegetación seca de un paraje donde hace menos de dos meses se declaró un incendio
Los Pinos de Carreño, junto a la antigua Resinera de Hellín, presentan una preocupante acumulación de basura y restos que apuntan a la celebración de botellones o reuniones nocturnas en este conocido paraje.
Las imágenes muestran botellas, latas, vasos, cajas de bebidas y numerosos plásticos abandonados bajo los árboles y entre la vegetación seca. Los residuos se concentran especialmente alrededor de las piedras utilizadas como asientos, lo que evidencia que la zona continúa siendo empleada como lugar de reunión.
La situación resulta especialmente preocupante por encontrarse Hellín en plena época de riesgo de incendios y por el precedente vivido recientemente en este mismo lugar. El pasado 28 de junio, un pequeño incendio obligó a intervenir a la Policía Nacional y a los bomberos. La rápida actuación de los servicios de emergencia y la ausencia de viento evitaron entonces que las llamas se propagaran por la zona de pinos. El incendio quedó controlado en pocos minutos y no ocasionó daños importantes.

Menos de dos meses después, el paraje vuelve a ofrecer una imagen de abandono. Además del impacto ambiental y visual, preocupa la presencia habitual de personas en un espacio con abundante hierba seca y vegetación, especialmente si no se mantienen unas mínimas precauciones.
La acumulación de residuos pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de limpiar el entorno, reforzar la vigilancia y concienciar a quienes acuden a esta zona. Los Pinos de Carreño constituyen uno de los pocos espacios arbolados próximos al casco urbano y su conservación depende también de la responsabilidad de quienes los utilizan.
El incendio del pasado mes de junio quedó únicamente en un susto. Sin embargo, la basura y los restos de reuniones que ahora aparecen bajo los árboles demuestran que el riesgo y la falta de civismo siguen presentes.




