Miguel Ángel Córcoles Cortés y José Vicente Córcoles Mañas recibieron la Cruz al Mérito Policial con distintivo blanco durante el acto celebrado en el MUSS
La Policía Nacional celebró este viernes en Hellín la festividad de sus patronos, los Santos Ángeles Custodios, con una jornada marcada por las condecoraciones, el recuerdo a los compañeros fallecidos y la reivindicación del servicio que diariamente prestan los agentes a la ciudadanía.
Los actos comenzaron a las 11.00 horas con una misa en la Ermita de Nuestra Señora del Rosario y continuaron a las 12.00 horas con el acto institucional celebrado en el salón de actos del MUSS, en la Plaza de la Iglesia.
La ceremonia reunió a representantes institucionales, miembros de la Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local, responsables de la Administración de Justicia, Cruz Roja, familiares y representantes de diferentes colectivos de la sociedad hellinera.
Dos Cruces al Mérito Policial

Uno de los momentos centrales de la jornada llegó con la imposición de las Cruces al Mérito Policial con distintivo blanco a Miguel Ángel Córcoles Cortés y José Vicente Córcoles Mañas, en reconocimiento a los méritos contraídos durante su trayectoria profesional.
Tras las condecoraciones, uno de los agentes distinguidos tomó la palabra para agradecer el reconocimiento y recordar que detrás de la profesión policial existe también una parte menos visible, marcada por las renuncias personales, la disponibilidad permanente y el apoyo de las familias.
En una intervención especialmente emotiva tuvo palabras para los compañeros y para quienes acompañan a los policías fuera del servicio, además de recordar a un compañero fallecido, al que definió como un ejemplo y un referente tanto por su forma de trabajar como por su manera de entender la profesión.
El discurso puso el acento en valores ligados al ejercicio policial como el servicio, la dignidad y la entrega, así como en la importancia del compañerismo dentro de una profesión en la que las experiencias compartidas terminan creando fuertes vínculos personales.
La ceremonia reservó igualmente un momento para rendir homenaje a quienes dieron su vida al servicio de España, con todos los asistentes puestos en pie.
Armero: “Sin seguridad no existe la libertad”

Posteriormente intervino la inspectora-jefa y jefa de la Comisaría Local de Hellín, Genoveva Armero Simarro, quien comenzó agradeciendo la asistencia a una jornada que calificó como especialmente importante para quienes forman parte de la Policía Nacional.
Armero definió la festividad como “un día de celebración, pero también de reflexión, de gratitud y de compromiso”, y tuvo un recuerdo para los compañeros y ciudadanos de Ceuta ante los acontecimientos vividos en aquella ciudad.
La responsable policial dedicó buena parte de su intervención a reflexionar sobre el significado de la seguridad y lo hizo recurriendo a uno de los símbolos más reconocibles de Hellín: el tambor.
“Hay ciudades que se conocen por sus monumentos, otras por sus paisajes, algunas por su gastronomía, pero Hellín se conoce por un sonido”, señaló, antes de evocar el instante de la Semana Santa en el que miles de tambores terminan latiendo al mismo compás.
A partir de esa imagen, Armero contrapuso el sonido del tambor con otro tipo de silencio mucho más cotidiano: el de una ciudad que puede desarrollar su vida con normalidad porque alguien vela por su seguridad.
Habló de la madre que escucha regresar a su hijo de madrugada y vuelve a quedarse tranquila, del comerciante que baja la persiana al finalizar su jornada convencido de que podrá abrir nuevamente al día siguiente, del niño que juega en un parque sin miedo o de una víctima que descubre que ya no está sola.
“Ese silencio también tiene guardianes”, afirmó.
La inspectora-jefa recordó que la seguridad comparte con la salud una particularidad: muchas veces solo se toma verdadera conciencia de su importancia cuando falta. En este sentido dejó una de las frases más destacadas de su intervención: “Sin seguridad no existe la libertad”.
También se detuvo en el significado de los propios patronos de la Policía Nacional, los Santos Ángeles Custodios, reivindicando precisamente el concepto de custodiar.
“Custodiar no significa mandar; significa cuidar, velar, proteger”, expresó, destacando la vocación de servicio de los hombres y mujeres que forman parte del cuerpo.
Armero aseguró además que para los agentes constituye una suerte poder ejercer una profesión que aman y hacerlo al servicio de la ciudad de Hellín.
El alcalde cierra las intervenciones
El alcalde de Hellín, Manuel Serena, fue el encargado de cerrar las intervenciones del acto institucional.
Durante su discurso puso el foco en la situación de la seguridad ciudadana en Hellín, haciendo referencia a las estadísticas de criminalidad y al trabajo que desarrollan diariamente las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
El primer edil destacó igualmente la importancia de la coordinación entre los distintos cuerpos y agradeció el trabajo de los agentes que prestan servicio en el municipio.
La celebración de los Santos Ángeles Custodios concluyó así con el reconocimiento a la trayectoria profesional de Miguel Ángel Córcoles Cortés y José Vicente Córcoles Mañas, el recuerdo a quienes ya no están y un mensaje común sobre la importancia de la seguridad, la vocación de servicio y la cercanía de la Policía Nacional con la sociedad hellinera.




