La ciudad contará únicamente con un sprint intermedio en una jornada que tendrá la salida en Alcaraz y la meta en Elche de la Sierra
Hellín volverá a formar parte del recorrido de La Vuelta a España el próximo martes 1 de septiembre, aunque lo hará con un protagonismo bastante menor al que tendrán otras localidades de la provincia en la décima etapa de la carrera.
La jornada, de 184,7 kilómetros, partirá desde Alcaraz y finalizará en Elche de la Sierra, mientras que el paso por Hellín quedará reducido fundamentalmente a un sprint intermedio situado en La Libertad, alrededor del kilómetro 125 de carrera.
Una presencia discreta si se tiene en cuenta el peso poblacional y territorial de Hellín dentro de la provincia. Tanto Alcaraz como Elche de la Sierra cuentan con una población muy inferior a la de Hellín, según las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística. Sin embargo, serán estas dos localidades las que concentren los principales focos deportivos, organizativos y mediáticos de la etapa con la salida y la llegada.
El pelotón entrará en el término hellinero procedente de Ayna, pasando posteriormente por la zona de La Libertad, donde estará instalado el sprint intermedio, antes de continuar dirección a Elche de la Sierra.
La etapa presenta además una notable dureza, con 2.991 metros de desnivel positivo y tres puertos puntuables: el Puerto del Peralejo, el Puerto de Ayna y el Puerto de Socovos.
Para Hellín, por tanto, el paso de una prueba de la dimensión internacional de La Vuelta supondrá una oportunidad para volver a aparecer ante millones de espectadores, aunque esta vez lo hará lejos del protagonismo que supone albergar una salida o una llegada de etapa.
La diferencia resulta especialmente visible en el propio despliegue previsto por la organización: Alcaraz contará con toda la infraestructura de salida y Elche de la Sierra con la meta y los últimos kilómetros decisivos, mientras que Hellín quedará como punto de paso y escenario de un sprint intermedio.




