El debate sobre la protección urbanística de la pedanía derivó en acusaciones cruzadas, reproches personales y una sesión de máxima tensión política
El pleno ordinario celebrado este lunes en el Ayuntamiento de Hellín dejó una de las sesiones más tensas de los últimos meses, marcada por los enfrentamientos políticos en torno a Torre Uchea, la inmigración y varias acusaciones cruzadas que terminaron elevando notablemente la crispación en el salón de plenos.
La sesión, que se prolongó durante cerca de tres horas y contó con numerosa presencia de vecinos de Torre Uchea y Cañada de Agra, comenzó inicialmente con un tono mucho más tranquilo y varios acuerdos aprobados por unanimidad.
Entre ellos figuró una modificación de créditos para ayudas destinadas a la restauración del trampantojo de Isso, el Club Voleibol Ciudad de Hellín y el torneo deportivo en memoria de Pedro Moreno. También salió adelante por unanimidad la modificación del régimen de funcionamiento de horas extraordinarias y jornadas especiales de la Policía Local en fechas como Semana Santa, Feria o Navidad.

Debate sobre la escuela infantil en Cañada de Agra
Uno de los primeros debates políticos llegó con la moción del Grupo Socialista solicitando la apertura de una escuela infantil en la pedanía de Cañada de Agra, tras la petición de varias familias de la localidad.
La propuesta derivó en un cruce de reproches entre PSOE y equipo de gobierno sobre las competencias educativas, el papel de la Junta de Comunidades y la situación de la antigua escuela infantil de la pedanía.
Desde el gobierno local se defendió que el principal obstáculo reside en las limitaciones urbanísticas y patrimoniales derivadas de la protección BIC de Cañada de Agra, mientras que el PSOE acusó al equipo de gobierno de “pasar la pelota” a la Junta de Castilla-La Mancha y no implicarse directamente.
Pese a las diferencias, la moción terminó aprobándose por unanimidad tras incorporarse varias enmiendas presentadas por PP y Vox.
Torre Uchea incendia el pleno
La tensión política aumentó considerablemente con la moción presentada por el concejal no adscrito José Miguel Vela sobre el reconocimiento y ordenación de Torre Uchea como núcleo rural tradicional.
El debate comenzó ya con polémica después de que Vela pidiera públicamente que la concejala del Partido Popular Miriam García abandonara el salón de plenos por una supuesta incompatibilidad relacionada con el debate urbanístico y el proyecto ganadero actualmente en tramitación en la pedanía.
La petición fue rechazada por el alcalde, Manuel Serena, que defendió que la moción trataba sobre una cuestión urbanística general y no sobre un expediente empresarial concreto.
A partir de ahí, el debate derivó en un duro enfrentamiento político sobre el proyecto ganadero, las licencias, las inspecciones municipales y las acusaciones de posibles intereses particulares.
José Miguel Vela defendió que la moción respondía a una reivindicación vecinal y negó cualquier motivación personal o política. Además, aseguró que su intención era “proteger Torre Uchea” y cuestionó públicamente posibles irregularidades administrativas.

Por su parte, el alcalde defendió la actuación de los técnicos municipales y explicó cronológicamente las actuaciones realizadas por el Ayuntamiento, insistiendo en varias ocasiones en que “esto es un expediente administrativo como cualquier otro”.
Desde Vox también se acusó a Vela de utilizar la moción para atacar personalmente a una concejala y a su familia, mientras que el PSOE apoyó parcialmente la iniciativa introduciendo varias enmiendas técnicas relacionadas con la protección urbanística y ambiental de la pedanía.
Máxima tensión con la moción sobre inmigración
El ambiente terminó de romperse con la moción conjunta de PP y Vox sobre la política migratoria y la regularización extraordinaria de inmigrantes impulsada por el Gobierno central.
El debate fue especialmente duro y elevó todavía más el tono político del pleno.
Desde Vox se defendió reforzar los controles migratorios, endurecer los mecanismos de retorno y evitar una “regularización masiva”, mientras que el PSOE cargó duramente contra la moción acusando a PP y Vox de alimentar discursos de odio y xenofobia.
El portavoz socialista, Ramón García llegó a afirmar durante su intervención que la propuesta “utiliza los servicios públicos como coartada para señalar a las personas extranjeras” y acusó a la derecha de convertir la inmigración en “una amenaza para la vecindad”.
Durante el debate también se produjeron varios cruces personales, reproches directos e interrupciones que obligaron al alcalde a intervenir en varias ocasiones para intentar rebajar la tensión.
Miriam García acaba visiblemente afectada
El momento más delicado de la sesión llegó en el tramo final del pleno, cuando la concejala popular Miriam García tomó la palabra para responder a las acusaciones vertidas durante el debate sobre Torre Uchea.
La edil, entre lágrimas y con gran emoción, denunció públicamente ataques personales contra ella y su familia, negó cualquier vinculación irregular con el proyecto ganadero y advirtió de que estudia emprender acciones legales.
Durante su intervención, aseguró sentirse profundamente dolida por algunas de las acusaciones realizadas en el salón de plenos y reprochó que “no todo vale en política”.
La sesión concluyó en un ambiente de máxima tensión política, con vecinos de Torre Uchea y Cañada de Agra todavía presentes en el salón siguiendo los últimos compases del debate.




