La Guardia Civil detectó un sofisticado sistema de comunicación con personas situadas fuera del aula, que enviaban al aspirante las respuestas del test
La Guardia Civil ha sorprendido a una persona utilizando dispositivos electrónicos ocultos durante una prueba teórica para obtener o recuperar el permiso de conducir en Hellín. La actuación forma parte de los controles realizados para evitar la obtención fraudulenta del carné.
Los hechos fueron detectados por agentes de la Unidad de Investigación de Seguridad Vial del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Albacete, en colaboración con personal de la Dirección General de Tráfico.
El aspirante llevaba oculto entre la ropa y adherido al cuerpo un sofisticado sistema de grabación y retransmisión de imagen y sonido. El equipo estaba compuesto por una microcámara prácticamente indetectable a simple vista, receptores, inductores y un pequeño auricular introducido en el interior del oído.
A través de estos dispositivos, la persona examinada mantenía contacto con colaboradores situados fuera del aula. La microcámara enviaba en directo las imágenes de las preguntas del examen y, posteriormente, el aspirante recibía por el auricular las respuestas que debía marcar en el test.
La actuación realizada en Hellín se produjo dentro de una operación de control desarrollada también en las aulas de examen de Albacete. En total, la Guardia Civil denunció a dos hombres de 35 y 48 años, un ciudadano chino de 35 años y otro de origen magrebí de 48, ambos residentes en la provincia, por utilizar sistemas de intercomunicación no autorizados.
Uno de ellos realizaba la prueba de conocimientos para obtener el permiso de conducir de clase B, mientras que el otro se examinaba para recuperar el carné después de haber perdido todos los puntos. La Guardia Civil no ha precisado cuál de las dos pruebas se desarrollaba en Hellín.
Sin aprobar el examen y seis meses sin poder presentarse
La intervención impidió que los dos aspirantes obtuvieran la calificación de apto. La Guardia Civil destaca que conseguir el permiso de manera fraudulenta supone un riesgo para la seguridad vial, ya que estas personas no habrían demostrado disponer de los conocimientos y aptitudes exigidos al resto de conductores.
Los agentes formularon dos denuncias por una infracción muy grave contemplada en el artículo 77 de la Ley de Seguridad Vial, que sanciona la utilización o colaboración en el uso de dispositivos de comunicación no autorizados durante las pruebas para obtener o recuperar permisos de conducción.
Cada denuncia lleva aparejada una multa de 500 euros y la prohibición de volver a presentarse a un examen durante un periodo de seis meses.
La Guardia Civil recuerda que la obtención del permiso acredita que el conductor dispone de los conocimientos y capacidades necesarios para circular con seguridad. También subraya que los cursos y exámenes para recuperar el carné tras la pérdida total de puntos tienen como finalidad corregir comportamientos de riesgo al volante.




