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¿Para qué sirven la Música, la Plástica y la Educación Física?

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¿Para qué sirven la Música, la Plástica y la Educación Física?

Conchi Catalán

Cuando recibimos las notas de nuestros hijos, nos fijamos sobre todo en los resultados de Matemáticas, Lengua, Inglés, Física y Química…pero Plástica, Música y Educación Física, nos preocupan menos.

A veces, da la impresión que esas materias han sido puestas en el horario “para rellenar”, no en vano se les llamaba – y aún hoy, hay quien les sigue llamando – “las Marías”, porque se aprobaban fácilmente y no eran significativas a la hora de pasar de curso o repetir.

De todos es conocida la poca importancia que se le ha concedido a estas asignaturas en los diferentes Planes de Estudio, incluso, en la anterior Ley de Educación -La LOMCE- el ministro Wert dijo lo siguiente al respecto: “Hay asignaturas que distraen” (y así nos va), con esta forma de pensar, nos encontramos con que lo avanzado con la LOE se perdió absolutamente con la LOMCE y ahora con esta última (LOMLOE), tampoco salen muy bien paradas, especialmente, el área de Artística, pues siguen teniendo muy pocas horas en Primaria y un papel poco destacado en Secundaria. Lo cierto es que en cada cambio de Gobierno se ha ido metiendo la tijera a ciertas áreas, pero de manera especial, a las artísticas.

La mentalidad que se tiene de menospreciar estas asignaturas desde muchos ámbitos, es un grave error ya que aportan muchísimo en el desarrollo formativo de la persona.

Escuchando y leyendo a los profesionales que imparten el área de Artística (Música y Plástica) o la de Educación Física, así como a los psicólogos que tratan este tema o simplemente echando una mirada introspectiva hacia nosotros mismos y hacia nuestros chicos, nos daremos cuenta que son asignaturas absolutamente imprescindibles en el currículo educativo.

Pero, veamos qué valores y destrezas aportan, aunque – si se me permite – me gustaría hacer una recomendación: no veamos los resultados de estas áreas nunca como una nota numérica fría sin más, valorando solo la asimilación de contenidos académicos, sino con una perspectiva mucho más amplia, tenemos que captar todo lo bueno que para nuestros niños y jóvenes supone el desarrollo de tantas habilidades esenciales, que dichas áreas incorporan a la formación de su personalidad.

La Educación Artística (Música y Plástica)
En clase de música se trabaja y fomenta la sociabilización, la colaboración entre los niños, el espíritu crítico y el respeto, porque a través de ella se favorece y garantiza el trabajo en grupo. Cuando los chicos cantan, tocan o danzan con sus compañeros, aprenden a escucharse, a sentirse a sí mismos y a “sentir a los demás”, lo que desarrolla en ellos la valoración del grupo y el respeto hacia todos.

A través de las clases de música se refuerza la atención y la concentración. Se incrementa la creatividad, ya que facilita e invita a los chavales a expresarse libremente estimulando así su imaginación, que es parte esencial en todo proceso creativo.

La música es una herramienta extraordinaria en la Educación Infantil, ya que a través de canciones, juegos, audiciones… etc, contribuye a ir formando la mente de los niños estimulando su desarrollo sensorial, motriz, lingüístico, auditivo e intelectual y… ¡qué decir de la plástica! . Al igual que ocurre con la música, a través del idioma del arte, los niños expresan sus vivencias, sus sentimientos. Los dibujos infantiles nos ayudan a entender la realidad que rodea al niño, a entender su mundo. Este idioma común es también una herramienta fundamental para educar en la diversidad.

En el plano de la educación emocional, el área Artística (Música y Plástica) aporta multitud de beneficios. A través de estas destrezas, los chicos encuentran un modo estupendo para expresar estados de ánimo, sentimientos, alegría, calma…etc, contribuyendo así a la educación de su sensibilidad. Por otra parte, influyen directamente en el desarrollo intelectual del niño y en su crecimiento cognitivo, lo cual le prepara y le facilita la adquisición de otras competencias como la Matemática y la Lingüística.

Las clases de Plástica (dibujo, pintura, modelado, dramatización), desarrollan igualmente en los alumnos la sensibilidad enseñándoles a apreciar la belleza, la armonía de los objetos, de un paisaje, del color…etc. Despiertan en ellos valores como la autoestima, la curiosidad, la imaginación, la originalidad… y finalmente, la CREATIVIDAD, que –dicho sea de paso –el fomentar la creatividad debe ser un objetivo prioritario en la escuela de hoy, porque si en esta escuela de hoy, seguimos aferrándonos a los viejos métodos expositivos y repetitivos tan habituales, seguiremos con la misma enseñanza rutinaria, cansina y falta de libertad que lo único que ha hecho ha sido, precisamente, matar la creatividad. Muy al contrario, la escuela de hoy tiene que “enseñar a vivir el arte”, que no es otra cosa que “ALFABETIZAR ESTÉTICAMENTE”.

Por consiguiente, el arte (Música y Plástica) contribuye de manera fundamental a la formación integral de los alumnos. Cuando hemos tenido la suerte de contemplar a los niños en un taller de música, de pintura o de modelado, donde se ha dado rienda suelta a la imaginación, comprendemos totalmente por qué estas asignaturas son imprescindibles…

La Educación Física sale mejor librada que las anteriores, por lo menos en cuanto a horas lectivas se refiere, aunque tampoco se salva del menosprecio dentro del sistema. Es verdad que en los últimos años, ha adquirido una importancia mayor con respecto a nuestra vida cotidiana, de hábitos cada vez más sedentarios y que está generando altos índices de obesidad infantil.

El ejercicio físico es el mejor complemento en el desarrollo de los chicos, tanto a nivel mental como corporal. A través del área de Educación Física, se potencia la autoestima y la superación, se aprende a ganar y a perder desde el respeto, la honestidad y la modestia, se aprende a asumir responsabilidades y retos, a aceptar los resultados evitando la frustración y se trabajan valores tan fundamentales como el liderazgo, la tolerancia, el compañerismo y el trabajo en equipo. Es cierto, que la práctica del deporte también genera comportamientos negativos como el ganar por encima de todo, el menospreciar a los adversarios, el individualismo por encima del colectivo, la agresividad…etc. Precisamente desde la Educación física todas estas actitudes se canalizan, reflexionan y se trabaja por erradicarlas, ya que como dije al principio, el desarrollo de destrezas físicas y deportivas representa una parte importante del área, pero sin olvidar que la Educación Física es una de las mejores materias para desarrollar la inteligencia emocional, sobre todo en edades tempranas, pues la mayoría de los juegos y deportes que se realizan enlazan con un montón de sentimientos como la competitividad, la felicidad, el éxito, el fracaso, el esfuerzo, el coraje, el miedo…etc que ayudan a conocer mejor al alumno y poder trabajar con él aspectos muy importantes en su desarrollo.

En definitiva, las mal llamadas “Marías”, son asignaturas vitales, imprescindibles, que capacitan a los chicos para comprender mejor el mundo que les rodea y, sin duda, les hacen mucho más felices, les liberan del estrés y disminuyen la tensión nerviosa, además de contribuir poderosamente a su formación integral como personas.

¿Qué hubiera sido de nosotros en los meses de confinamiento de esta horrible pandemia sin el arte, (música, dibujo, pintura, cine, literatura) y sin la educación física (gimnasia, juegos, entrenamiento con apoyo musical, bailes) ?…

Así que…¡Vaya si son importantes!.

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