La Comisión pide apoyo institucional y reclama que la línea sea servicio público para garantizar su futuro
La reapertura de la histórica línea ferroviaria Cartagena–Albacete vuelve a situarse en el centro del debate tras la reunión celebrada este martes en Cieza, en la que participó el alcalde de Hellín, Manuel Serena, junto a representantes institucionales, sindicales y sociales.
La Comisión en Defensa del Corredor Ferroviario ha acordado solicitar a los ayuntamientos de la Región de Murcia, Albacete y Almería la firma de una Declaración Institucional conjunta para exigir la reapertura y electrificación de la línea.
Sin compromisos del Gobierno
Durante el encuentro se trasladó el malestar por la última reunión con el Ministerio de Transportes, celebrada el pasado 16 de marzo, en la que no se concretaron plazos ni para la reapertura ni para la electrificación, ni siquiera en el horizonte de 2040.
La Comisión ha lamentado además que siguen sin recibir respuestas por escrito a varias de sus reivindicaciones, lo que ha incrementado la presión institucional en las últimas semanas.
Más presión y campaña social
Entre los acuerdos adoptados destaca la puesta en marcha de una campaña de concienciación ciudadana, especialmente dirigida a los jóvenes, así como la organización de acciones locales en los municipios más afectados por la falta de conexión ferroviaria.
También se intensificarán los contactos con administraciones y se prevé la celebración de una cumbre con los presidentes de Castilla-La Mancha, Murcia y Andalucía en los próximos meses.
Clave: que sea servicio público
Uno de los puntos centrales es la exigencia de que la línea sea declarada Obligación de Servicio Público (OSP), lo que permitiría garantizar su mantenimiento por parte del Estado y evitar que dependa exclusivamente de la rentabilidad de operadores privados.
Además, la Comisión enviará sus reivindicaciones a diputados y senadores de las tres comunidades implicadas para reforzar la presión política.




