Las nuevas reglas afectarán a Hellín y permitirán anticipar medidas ante una caída de las reservas
El Gobierno ha aprobado un nuevo plan para actuar ante posibles situaciones de escasez de agua en la cuenca del Segura, un territorio hidrográfico del que también forma parte el municipio de Hellín.
El documento establece los indicadores que permitirán determinar cuándo comienza a existir riesgo de sequía, qué medidas deberán adoptarse en cada escenario y cómo se gestionarán los recursos disponibles si la situación empeora.
El nuevo plan realizará un seguimiento de factores como las precipitaciones, el nivel de los embalses y el volumen de agua disponible. Cuando estos indicadores desciendan por debajo de determinados niveles, podrán aplicarse medidas de ahorro o limitaciones en algunos usos.
La norma sustituye al plan vigente desde 2018 y busca mejorar la capacidad de respuesta de las administraciones, de manera que las actuaciones puedan comenzar antes de que la falta de agua alcance una situación grave.
La actualización tiene una especial relevancia para Hellín y su comarca por el peso de la agricultura y el regadío, así como por la presencia en su entorno de infraestructuras hidráulicas como los embalses del Talave y Camarillas.
La aprobación del plan no implica que vayan a aplicarse restricciones de manera inmediata. Su objetivo es actualizar las reglas y los protocolos que deberán utilizarse cuando disminuyan las reservas o se declare una situación de sequía en la cuenca del Segura.
La orden fue publicada el lunes 15 de junio en el Boletín Oficial del Estado y entra en vigor este martes, 16 de junio.
Redacción | El Faro de Hellín




