El torero hellinero volvió a la primera plaza del mundo con una faena de poder, valor y temple
Emilio Sánchez
Cristian Pérez volvió a Madrid el pasado día 20 para reencontrarse con Las Ventas, la primera plaza del mundo, después de aquella tarde de Domingo de Ramos en la que la Puerta de Enfermería se abrió para el torero hellinero durante su confirmación de alternativa.
Aquel percance, provocado por un toro de Dolores Aguirre, no frenó el camino del diestro de Hellín, sino que acabó convirtiéndose en una razón más para regresar a Madrid con la firmeza de quien sabe que en el toreo, como en la vida, quien hace lo que siente gana siempre.
En su segunda comparecencia como matador de toros en Las Ventas, Cristian Pérez no defraudó. Estuvo cerca de abrir la Puerta Grande, que se resistió cuando ya parecía tener el cerrojo a punto, pero dejó su toreo sobre el albero con una oreja conquistada a ley y una vuelta al ruedo que Madrid reconoció con respeto.
La tarde del 20 de junio dejó una faena de poder, con pasajes artísticos, mucha quietud, valor y temple. El torero hellinero volvió a demostrar que no deja nada atrás cuando se pone delante del toro, desde que despliega el capote en el recibo hasta las tandas de muleta, donde transmite emoción y compromiso con el aficionado.
Su actuación tuvo raza, entrega y magia. Antes de entrar a matar, Cristian Pérez se pegó el arrimón necesario para rematar una labor de gran exigencia, en la que volvió a mostrar personalidad y capacidad para crecer ante la adversidad.
Madrid sabe que a Cristian no se le ha regalado nada. El torero de Hellín se ha ganado su sitio con empeño, verdad y una forma de interpretar el toreo que conecta con el público. Su actuación en Las Ventas confirma que está preparado para metas mayores y que su nombre empieza a consolidarse en una plaza que siempre exige autenticidad.
Para Hellín y la provincia de Albacete, la tarde de Cristian Pérez en Madrid supone un motivo de orgullo. La oreja y la vuelta al ruedo en Las Ventas hablan por sí solas de un torero que sigue creciendo y que ya mira de nuevo hacia la capital con el aval de una afición que reconoció su entrega.




