Emilio Sánchez
La Plaza de Toros de Hellín volvió a latir en Sábado de Gloria con el regreso de la Fiesta tras dos años de ausencia, en una tarde que reunió a media plaza y dejó sensaciones de reconstrucción y futuro para el coso hellinero.
La apuesta del empresario Nacho Lloret se basó en un cartel equilibrado, combinando la experiencia de Manuel Jesús “El Cid” con el empuje de jóvenes valores como Víctor Hernández y Samuel Navalón, ante un encierro de Alcurrucén bien presentado y de juego en líneas generales colaborador.
El gran protagonista de la tarde fue Samuel Navalón, que firmó una actuación de entrega y personalidad en su presentación en Hellín. El de Ayora desorejó a su primero, “Pitero”, tras una faena variada y asentada, iniciada de rodillas y con buen manejo de la muleta. Aunque la espada cayó tendida, el conjunto tuvo peso suficiente para las dos orejas.

En el sexto, Navalón volvió a conectar con el público desde el inicio con manoletinas ajustadas y pasajes de buen gusto. La faena tuvo momentos de altura, aunque el fallo con los aceros redujo el premio a una oreja, cerrando así una tarde de claro triunfo.
También dejó una grata impresión Víctor Hernández, torero de corte clásico, que mostró sitio, temple y conocimiento del oficio, especialmente al natural. Sus faenas tuvieron poso, pero la falta de acierto con la espada le privó de mayores trofeos, quedando todo en palmas y vuelta al ruedo.
Más discreto fue el paso de El Cid, que no terminó de aprovechar las opciones de su lote. Voluntarioso pero falto de mando en algunos pasajes, su actuación quedó lastrada por el mal uso de la espada, especialmente en su segundo, donde llegó a escuchar dos avisos.
Uno de los momentos más emotivos de la tarde lo protagonizó el torero hellinero Cristian Pérez, que acudió a la plaza pese a su reciente cogida, apoyado en muletas y con collarín. El gesto de sus compañeros, brindándole sus toros, fue uno de los instantes más aplaudidos por el público.
En conjunto, una tarde que marca el inicio de una nueva etapa para la Plaza de Toros de Hellín, con el objetivo de recuperar su lugar como referente taurino en el sur de la región.

Ficha del festejo
Toros de Alcurrucén, bien presentados y de juego variado, destacando el quinto, “Lisonjero”.
Media plaza.
El Cid: ovación con saludo y palmas tras dos avisos.
Víctor Hernández: palmas tras aviso y vuelta al ruedo tras aviso.
Samuel Navalón: dos orejas y oreja tras aviso.




