Los vecinos de la calle Boquera de Garzón han denunciado públicamente la situación de abandono que presenta la vivienda número 23, convertida —según alertan— en un auténtico foco de insalubridad y riesgo para la salud pública.
El inmueble, que permanece abierto y en evidente estado ruinoso, acumula desde hace tiempo basura, escombros, muebles abandonados y restos orgánicos, generando malos olores y favoreciendo la proliferación de insectos y roedores. Una situación que, según explican los residentes, afecta de forma directa a quienes viven en las inmediaciones y a las personas que transitan a diario por esta calle del casco urbano.

Además del problema sanitario, los vecinos advierten del riesgo estructural que presenta la vivienda, con posibles desprendimientos hacia la vía pública, lo que incrementa la sensación de inseguridad en la zona.
“Estamos cansados de convivir con esta situación de abandono sin que se adopten medidas”, señalan, subrayando que no se trata únicamente de una cuestión estética, sino de salud, seguridad y dignidad vecinal.
Por todo ello, reclaman la intervención urgente de las autoridades competentes, solicitando actuaciones como la limpieza y desinfección del inmueble, el cierre y aseguramiento de los accesos, una inspección técnica del estado de la vivienda y medidas sobre la propiedad que eviten que el problema vuelva a repetirse.
Los vecinos confían en que se actúe con rapidez para poner fin a una situación que, aseguran, se prolonga desde hace demasiado tiempo sin respuesta.






