El Ayuntamiento de Hellín ha celebrado este lunes una nueva sesión ordinaria del pleno municipal en la que han salido adelante diversas iniciativas centradas en la gestión urbanística, el impulso económico y la mejora de los servicios públicos, en una sesión que también ha dejado un episodio de tensión política dentro del propio equipo de gobierno.
Uno de los momentos más destacados se produjo en torno al debate sobre la presa de Camarillas. “Agua que no has de beber, déjala correr”. Bajo esa premisa política, los concejales de Vox se desmarcaron del resto del bloque de gobierno y votaron en contra de la moción presentada por el Partido Popular, impidiendo su aprobación y rompiendo la unidad del Ejecutivo local.
La propuesta popular incluía el rechazo al recrecimiento del pantano, una alternativa técnica basada en el túnel Talave-Cenajo y la defensa del recurso hídrico junto a la exigencia de infraestructuras para la comarca de los Campos de Hellín. Sin embargo, el voto de Vox resultó decisivo, dejando sin respaldo institucional una iniciativa de especial sensibilidad en el territorio.
Más allá del bloque político, el pleno ha aprobado medidas de calado en materia urbanística. Entre ellas, destaca la modificación del Plan de Ordenación Municipal, eliminando limitaciones que dificultaban el desarrollo de actividades económicas en suelo rústico. El objetivo es facilitar la implantación de empresas y evitar la fuga de inversiones, adaptando la normativa a criterios regionales.
En el ámbito económico y turístico, se ha dado luz verde inicialmente a una ordenanza de precios públicos para servicios turísticos, que regulará visitas guiadas y rutas con degustación. Estas tarifas no cubrirán el coste total, ya que el Ayuntamiento asume parte del gasto como estrategia para impulsar el turismo y dinamizar la economía local.
También se ha aprobado la contratación de seis vehículos mediante renting con opción a compra para Policía Local, Protección Civil y servicios municipales, con una inversión que supera los 170.000 euros en cinco años.
Otro de los puntos con impacto directo en la vida cotidiana ha sido la modificación de la ordenanza de venta ambulante, que fija como principal novedad el traslado del mercadillo al sábado, una decisión respaldada por una importante recogida de firmas vecinales.
Además, se han introducido ajustes en diferentes ordenanzas y reglamentos, incluyendo la adaptación del calendario de admisión en las escuelas infantiles municipales para garantizar el acceso a subvenciones de la Junta.
La sesión también abordó una moción sobre financiación local, que fue rechazada tras el debate entre los grupos municipales, evidenciando las diferencias políticas en el seno del pleno.
El pleno concluyó con el turno de ruegos y preguntas, en una sesión que combinó decisiones de gestión con un episodio político que deja abierta una nueva línea de tensión en el gobierno municipal.




