Con motivo del reciente nombramiento de Antonio Valenciano como jefe de la Policía Local de Hellín, y coincidiendo con la inminente celebración de la Semana Santa, desde El Faro de Hellín queremos conocer de primera mano cómo afronta este nuevo reto y cómo se ha preparado uno de los dispositivos de seguridad más importantes del año en el municipio.
Acabas de asumir el cargo de jefe accidental. ¿Qué supone para ti este nombramiento?
El nombramiento supone, a partes iguales, una gran responsabilidad y un motivo de orgullo. Es de carácter eventual, pero mientras dure, intentaré aportar todo lo que esté en mi mano.
La policía forma parte de mi vida; no concibo el día a día sin ella.
La plantilla de la Policía Local es un bloque muy unido, una auténtica familia. Cualquiera de los seis oficiales podría haber asumido esta jefatura accidental; de hecho, el trabajo operativo lo estamos desarrollando de manera coordinada entre todos.
Todos cuentan con una gran capacidad de trabajo y muchos años de experiencia en el cuerpo. Conocen perfectamente lo que representa la Policía Local de Hellín, por lo que solo puedo expresar palabras de agradecimiento hacia mis compañeros.
Llegas en un momento clave como es la Semana Santa. ¿Cómo está siendo la preparación del dispositivo?
La preparación está siendo muy intensa. Un operativo de seguridad de una celebración de carácter internacional como la Semana Santa de Hellín conlleva la coordinación de muchas personas, y exige medir cada detalle con precisión; no se puede dejar nada a la improvisación.
Se trata de dejarlo todo perfectamente organizado para que cada persona que participa en el operativo sepa dónde debe estar en cada momento.
Aun así, siempre surgen situaciones imprevistas, pero se resuelven sobre la base de una planificación sólida.
¿Cuáles serán los principales puntos de atención durante las procesiones y tamboradas?
Tanto las procesiones como las tamboradas se estructuran en dos grandes áreas de actuación. Por un lado, se encuentra la gestión del tráfico, donde es necesario mantener libres de circulación los recorridos por los que transitan, así como habilitar zonas seguras para que todo se desarrolle sin riesgos.
Por otro lado, está el ámbito de la seguridad ciudadana, en el que, en coordinación con la Policía Nacional —con la que mantenemos una excelente relación—, se trabaja para garantizar un adecuado marco de seguridad pública.
Las tamboradas generan grandes concentraciones. ¿Qué mensaje lanzarías a tamborileros y asistentes?
El mensaje es claro. Yo también soy tamborilero y costalero, y quiero animar a todos a disfrutar de una de las mejores Semanas Santas que tenemos. Pero siempre desde la responsabilidad y, sobre todo, desde el respeto mutuo.
Este año se intensificarán las inspecciones en peñas. ¿Qué se busca con estas medidas?
Las inspecciones de peñas son fundamentales, ya que se trata de espacios donde se reúnen muchas personas, especialmente jóvenes, y deben desarrollarse en condiciones óptimas de seguridad y salubridad.
La ordenanza reguladora establece una serie de requisitos que no hacen sino garantizar un uso seguro de estos espacios. En las inspecciones se supervisan aspectos como el seguro de responsabilidad civil, las salidas de emergencia, los extintores o la documentación, incluyendo los contratos de arrendamiento, entre otros.
¿Cómo se coordina la Policía Local con otros cuerpos durante estos días?
La coordinación es fundamental para dar una respuesta rápida y eficaz ante cualquier emergencia que pueda surgir.
Por un lado, se constituye el CECOPAL, el centro de coordinación que se ubica en el Museo de Semana Santa, dada su cercanía al epicentro de la celebración. En él están representados los distintos servicios de emergencias, como Protección Civil, Cruz Roja, Bomberos y Policía Local. Se trabaja con sistemas de comunicación y geolocalización comunes, y además se dispone de un sistema de cámaras de vigilancia en las zonas por las que transitan tamboradas y procesiones. Todo ello permite mejorar notablemente la eficacia del operativo.
Por otro lado, se mantiene una estrecha coordinación con Policía Nacional y Guardia Civil, más enfocada a garantizar la seguridad ciudadana. Esta colaboración resulta especialmente importante con la Policía Nacional durante las tamboradas del Miércoles Santo, Viernes Santo y Domingo de Resurrección, que son los momentos más comprometidos en materia de seguridad, y en los que el despliegue de efectivos es máximo.
Con la Guardia Civil, la cooperación se centra principalmente en las pedanías y, en especial, en Agramón, donde también se vive una destacada Semana Santa y es necesario asegurar el correcto desarrollo de determinadas procesiones.
¿Con cuántos efectivos contará aproximadamente el dispositivo de Semana Santa?
El dispositivo es muy amplio, con más de 300 integrantes entre todos los servicios de emergencia y seguridad.
La implicación de los compañeros de la Policía Local es máxima, ya que prácticamente toda la plantilla refuerza el servicio con turnos que van más allá de la jornada habitual.
Tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil también incrementan sus efectivos con servicios adicionales. Este año, además, se volverá a contar con unidades especiales de la UPR de la Policía Nacional para las tamboradas más multitudinarias.
Por su parte, Protección Civil y Cruz Roja, de manera voluntaria, realizan innumerables servicios, lo que demuestra su firme compromiso con Hellín y con su Semana Santa.
El servicio de Bomberos también adapta su operativo para poder intervenir con mayor rapidez en caso de necesidad.
Y, por supuesto, los servicios municipales desempeñan una labor fundamental en el ámbito organizativo, asegurando que todo esté en perfectas condiciones.
¿Qué recomendaciones darías a vecinos y visitantes para disfrutar de una Semana Santa segura?
Las recomendaciones son claras: disfrutar de la celebración, pero siempre de manera responsable.
Especialmente en lo relativo a la conducción, se pide evitar prisas innecesarias, no conducir bajo los efectos del alcohol, por mínimo que sea, y no utilizar el teléfono móvil mientras se conduce; en caso de recibir una llamada o mensaje, es preferible detenerse antes de responder. Asimismo, es importante extremar la precaución en los pasos de peatones, ya que son días con un gran tránsito de viandantes.
También se recomienda prestar especial atención al estacionamiento de los vehículos, respetando en todo momento la señalización de las procesiones, con el fin de evitar, en la medida de lo posible, la retirada de vehículos por parte de la grúa.
Por último, se aconseja vigilar las pertenencias personales, como bolsos, móviles o carteras. En días de gran afluencia, es habitual que se produzcan hurtos, por lo que resulta fundamental mantener una especial atención sobre los objetos de valor.
Cada año hay críticas por los desfases entre corte y paso en algunas procesiones. ¿Se puede mejorar esta situación?
Desde la Policía, nuestro objetivo es que los horarios se cumplan, siempre aplicando el sentido común.
Si el tamborilero toca y avanza, aunque sea despacio, se llegará sin problema. Además, los establecimientos situados en el recorrido retirarán las barras con una hora de antelación al paso de la procesión.
La medida de adelantar el encuentro del Domingo de Resurrección y posponer la salida del recinto creemos que será muy acertada, ya que permitirá disponer de una hora adicional de margen para los tamborileros y contribuirá a que todo se desarrolle de una manera más fluida.
Más allá de estos días, ¿qué retos te marcas como nuevo jefe accidental de la Policía Local de Hellín?
Los retos los marcará el día a día. Se trata de un cargo circunstancial, y las decisiones se adoptarán de manera consensuada con la Concejalía de Seguridad, los representantes sindicales, los mandos y el conjunto de compañeros y compañeras. No se impondrán medidas, sino que se trabajará desde el diálogo y la negociación.
Por mi parte, solo puedo ofrecer compromiso y cercanía, con el objetivo de ayudar en todo lo posible y mantener una atención constante a los problemas reales de la ciudadanía. Siempre he desarrollado mi labor en la calle y he crecido en Hellín, lo que me permite conocer de primera mano las necesidades y preocupaciones de sus vecinos.
Quiero agradecer, a través de este medio, todas las muestras de apoyo y ánimo que he recibido en estos días, así como la confianza depositada en mí. Todo ello no hace sino reforzar una motivación que ya era firme y que ahora es aún mayor.




