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Si yo tuviera una escoba…

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Si yo tuviera una escoba…

Antonio García

Cuando este artículo salga a la luz, hará exactamente once meses menos un día que fue denunciado un escándalo ignominioso. El 12 de enero, el Diario de Mallorca destapaba las desvergüenzas de lo que estaba ocurriendo en los Centros de Acogida de menores dependientes del Instituto de Asuntos Sociales mallorquín (IMAS): <<Un grupo de menores acogidas en dichos centros llevaban años siendo prostituidas>>.

Quince niñas y un niño de entre 13 y 17 años, bajo tutela pública, estaban siendo explotadas sexualmente a cambio de drogas, regalos o dinero. Vomitivo.

Pues todavía, a fecha de hoy, el Gobierno Balear sigue negándose a que se investigue este escandaloso y repugnante caso. Por cierto, gobierno formado por PSOE, Podemos y Més per Mallorca –marca homologada de ERC en las islas-.

Mientras los trabajadores sociales y la policía alertaban a la dirección de los centros, denunciando los hechos, la Administración miraba para otro sitio. Se hacía la loca. Inacción total. No será para tanto… Negligencia absoluta por parte de los Servicios Sociales.

En la primera semana de este pasado mes de noviembre, PSOE, Podemos y Més Mallorca han vuelto a impedir que se cree una Comisión de Investigación para esclarecer lo sucedido. Iniciativa que llevan tiempo reclamando la oposición: PP, Vox, Ciudadanos y el Pi. Partido este último de ámbito balear. Nadie asume responsabilidades políticas, nadie dimite, nadie se sonroja. Ni el director del Instituto, el sociata Javier de Juan, ni la presidenta de la Comunidad, Francina Armengol (PSOE), ni la consejera de Asuntos sociales, Fina Santiago (Podemos), ni la madre que los parió, que bastante descansando se quedó. Todo muy Made in Spain. Tan típico es todo esto del socialcomunismo ibérico, que hasta el propio Gobierno de España cañí impidió que se investigara el escándalo. El tándem progresista de la Mesa del Congreso, ya en el mes de marzo rechazó la solicitud de crear una comisión que investigase los abusos de menores en Baleares y Valencia.

¿Por qué no se habla de ello? ¿Por qué los medios pasan de puntillas? ¡Ah, claro! Dicen los mandamases baleares que para evitar un escándalo. ¿Es que los hechos condenables hay que ocultárselos al público? ¿Es que hay que evitarles a los ciudadanos que se indignen? Pues no se preocupen, que a los españoles se nos pasan pronto las indignaciones. Aunque la noticia sea de dominio público, con darle un poquito de largas al asunto enseguida nos olvidamos y pasamos a otra cosa. Y más en los tiempos que corren, en que bastante tenemos con tomar la decisión de vacunarnos sí o vacunarnos no. Si de escándalos se trata, estamos bien surtidos.

¿Ustedes conocían esta noticia? ¿La han comentado en sus reuniones familiares o de amigos, en la terraza del bar (dentro no se puede), en la peluquería, en la puerta del ambulatorio o del banco hacinados y pasando frío mientras les toca entrar, etc.? ¿Han palpado la indignación popular por alguna parte ante hechos tan repulsivos como este? Creo que no. Aunque contado así, a todo el mundo le resulte indignante.

El caso se conoció –aunque en Mallorca es vox pópuli- porque una niña tutelada de 14 años, que fue violada por seis adolescentes, le envió mensajes a su psicóloga del centro de acogida en Nochebuena para pedirle auxilio a través de whatsapps: <<Quiero volver, porfa. Estoy metida en un lío. Me han intentado prostituir. Te dejo antes de que se enteren…>>. Pero ya era tarde. Había sido retenida y estaba siendo vigilada por seis menores y un adulto de 19 años, que la habían violado en grupo. Fueron detenidos, aunque ahora están en libertad provisional con cargos.

Al recibir los mensajes, la psicóloga avisó al centro. Los trabajadores que fueron a rescatarla la encontraron en un estado lamentable, según dijeron. La Policía Nacional se hizo cargo de la joven y, semanas más tarde se destapó un problema mayor. No era el único caso.

Las menores viven en pisos tutelados sin mayor vigilancia, de titularidad pública y privada. Las criaturas, que suelen proceder de familias desestructuradas donde con frecuencia han sido abusadas y padecido grave desatención, acostumbran a fugarse de los pisos y centros de acogida, y suelen ser captadas por sus propias compañeras.

¡Qué submundo de podredumbre! Sufren explotación sexual por gentuza desalmada, a cambio de dinero, regalos… ¡Pobres criaturas!

En el caso que nos ocupa, la chica vendió una joya de oro para comprar “sustancias”. Iba con una amiga. En el callejón donde se encontraban dos varones de raza negra intentaron abusar de ellas, pero la intervención de la dueña de un bar les salvó. Una vez en el interior del establecimiento recibieron varias ofertas para prostituirse. No las dejaron salir y les dieron bebidas alcohólicas y drogas hasta llevarlas al estado de embriaguez. Entonces es cuando aparece en el bar una supuesta buena amiga de la joven, que sale de un coche lleno de jóvenes. Acto seguido, la meten en un maletero y le dicen que van a una fiesta en un piso. Cuando la chica de 14 años se percata de que quieren abusar de ella, le dice a su supuesta amiga que quiere marcharse. Para su sorpresa, esta conocida le contesta que “solo le abrirá la puerta si hace todo lo que ella le diga”. La meten en una habitación y comienza el terror… Lo que sigue pueden ustedes imaginárselo.

No les cuento más, aunque la historia sigue. A partir de ahí se descubrió la trama que desde hacía tiempo empleados y policía venían denunciado a la dirección del centro de acogida.

Pues bien, los actuales gobernantes no quieren que todo esto se investigue. ¿Por qué será?

¿Y saben ustedes? Aparte de este caso, que solo es la punta de un enorme iceberg, las mafias de pederastia, corrupción y abuso de menores están mucho más extendidas de lo que cualquiera pueda imaginar. Y entre los clientes, lo más selecto de todos los sectores sociales.

Pero ojos que no ven, corazón que no siente. La ignorancia, el egoísmo individualista, la estupidez individual y colectiva y las disputas ideológicas son el mejor camino hacia la más absoluta decadencia, que es hacia donde nos dirigimos, si no es que hemos arribado ya.

Solo el pueblo podría barrer tanta mierda. Pero el pueblo duerme, calla y otorga…

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