Periódico con noticias de última hora, multimedia, álbumes, ocio, sociedad, servicios, opinión, actualidad local, economía, política, deportes…

Metabolismo y deporte

Article   0 Comments
Line Spacing+- AFont Size+- Print This Article
Metabolismo y deporte

Esperanza Rubio Ortiz 

Estas niñas que comen de todo no engordan… y yo… ¡¡hasta el agua me engorda!!

Mari, tu es que tienes un metabolismo muy lento…

¿Cuantas veces hemos oido estas frases?

Pero, ¿realmente sabemos qué es y como funciona el metabolismo?

El metabolismo se refiere a todos los procesos físicos y químicos del cuerpo que convierten o usan energía, tales como:

  • Respiración.
  • Circulación sanguínea.
  • Regulación de la temperatura corporal.
  • Contracción muscular.
  • Digestión de alimentos y nutrientes.
  • Eliminación de los desechos a través de la orina y de las heces.
  • Funcionamiento del cerebro y los nervios.
    (Fuente: Enciclopedia medica Mediline)

Supongamos que nuestro cuerpo es un coche, pues bien, el metabolismo es el motor que lo hace funcionar. Los músculos sostienen y ayudan a que ese motor funcione más y mejor, y para ello necesita energía.

La energía que cada persona necesita para “funcionar” (hasta el más mínimo movimiento del cuerpo requiere un gasto de energía) depende del sexo, de la edad, la estatura, el peso….

Tenemos el metabolismo basal, que es la cantidad de energía necesaria para mantener los procesos vitales estando en reposo; y ¿Qué se entiende por reposo? Entendemos y tomamos como referencia que cuerpo se encuentra en reposo tras 12 horas de ayuno y a una temperatura neutra.

Para la mayoría de los adultos sanos, el metabolismo basal representa entre el 50-70 % del gasto de energía total aunque este varía por infinidad de motivos, como estar expuestos al frio, al calor, el acto de comer en si…. Etc.

Y llegamos a la actividad física, que es el factor que más hace variar el gasto energético diario. Puede representar el 10 % del gasto total para personas que guardan cama y que no realizan casi esfuerzos físicos, o alrededor de un 20 % para las personas sedentarias. Sin embargo puede superar el 50 % para aquellas personas que son muy activas.

El ejercicio es uno de los reguladores más importantes del metabolismo. Mediante la activación de procesos, inmediatos y adaptativos, el ejercicio puede mejorar significativamente el funcionamiento de nuestro metabolismo.

Practicar ejercicio de manera regular mejora la fuerza muscular y aumenta la resistencia. Mediante el ejercicio físico el cuerpo suministra oxígeno y nutrientes a los tejidos y ayuda a que el sistema cardiovascular funcione mejor.

El resultado de estos procesos activados con el ejercicio es una mejora en la salud cardiovascular y pulmonar, con lo cual se dispone de más energía para hacer las tareas diarias.

Metabolismo y ejercicio

Primero, debemos saber diferenciar el entrenamiento cardiovascular y de fuerza.

Actividad aeróbica (entrenamiento cardiovascular) nos acelera la circulación de la sangre y la respiración, haciendo que nuestro cuerpo busque energía en las reservas de grasa almacenadas en el cuerpo.

Entendemos por ejercicio aeróbico:

  • Caminar
  • Trotar o correr
  • Ciclismo (indooro outdoor)
  • Nadar
  • Remar
  • Patinar
  • Ejercitarse en una máquina elíptica o cinta
  • Etc…

Durante una clase de entrenamiento aeróbico en intervalos (HIIT) nuestro cuerpo busca energía rápida y la obtiene de las reservas de glucosa, es decir, de lo que hayamos comido ese día. Sin embargo, cuando esta energía se acaba (eso dependerá de las calorías que hayamos comido), nuestro cuerpo empezará a buscar en nuestras reservas de grasa.

Y cuando acabamos el ejercicio, nuestro cuerpo necesita recuperarse, con lo que seguirá quemando grasa durante algunas horas más.

Ahora hablemos del entrenamiento de fuerza.

Cuando entrenamos fuerza (entendamos fuerza por mover peso, bien sean pesas o nuestro propio peso) nuestro metabolismo se activará en función del peso que movamos. Es decir, a mayor peso, antes agotaremos la energía proveniente de la glucosa y antes empezaremos la quema de grasa.

Siempre es bueno comer algo antes de entrenar, (si es algún alimento rico en glucosa, mejor que mejor), ya que así podremos hacer ejercicios más explosivos y anaeróbicos.

Además, con los entrenamientos de fuerza nuestro metabolismo cambia y sigue activo. Aumentan tanto nuestra temperatura corporal como las pulsaciones y la respiración. Todas estas funciones son parte de nuestro metabolismo, que demandará más energía para mantener el ritmo que le impongamos.

Y lo que más aumentará nuestra quema calórica es que nuestro cuerpo necesita más oxígeno.

Estos factores tienen un efecto a muy corto plazo en la aceleración de nuestro metabolismo, pero lo más interesante es el efecto que tiene el entrenamiento de fuerza a largo plazo.

Nuestra masa muscular aumenta, con lo que aumentará también el consumo de oxígeno tanto durante como después del entrenamiento; y a más masa muscular, mayor quema de grasa en reposo. Esto quiere decir que nuestra tasa de metabolismo basal aumentará. Cuanta más masa muscular tengamos, más calorías consumimos en reposo. Es decir, aumenta la tasa metabólica basal.

En resumen, el entrenamiento de fuerza es beneficioso por varias razones.

No solo quemaremos calorías durante el entrenamiento y después de él, sino que pasaremos por un proceso de cambio en nuestro cuerpo, que se volverá “más eficiente” consumiendo muchas más calorías en reposo.

El músculo es un órgano vivo, y al margen de entrenar fuerza para mejorar la calidad y la masa muscular (prevenir la sarcopenia), el entrenamiento de fuerza actúa como regulador hormonal y metabólico.

Enumerados gran parte de los factores positivos que tiene el entrenamiento de fuerza, llegamos a la conclusión de que en general, hacer ejercicio es bueno, y cada edad requiere un tipo de entrenamiento.

Una buena manera de llevar un entrenamiento completo es, por ejemplo, un par de días de cardio y otros tres de entrenamiento de fuerza. Pero en este punto llegamos a la conclusión de nuestro artículo anterior… ¿Combinación perfecta? Tantas como mujeres existen, porque… ¡Cada mujer es un mundo!

Si quieres saber más sobre qué tipo de entrenamiento necesitas, envíame un e-mail y yo intentaré ayudarte.

También, si tienes alguna sugerencia, o tienes curiosidad sobre algún tema relacionado con el Fitness y la mujer, puedes decírmelo, para que el próximo artículo, trate sobre ello.

Tlf. Contacto: 670 64 49 11
esperanza.rfitness@gmail.com

Article   0 Comments
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner

Hemeroteca

Banner

AUDITADOS POR

error: Content is protected !!