Periódico con noticias de última hora, multimedia, álbumes, ocio, sociedad, servicios, opinión, actualidad local, economía, política, deportes…

La pestilente caverna de la ONU

Article   0 Comments
Line Spacing+- AFont Size+- Print This Article
La pestilente caverna de la ONU

Antonio García

Apenas acabada la Segunda Guerra Mundial, el 24 de octubre de 1945 se fundó la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Hoy la conforman 193 Estados. Su objetivo declarado fue el de “fomentar la amistad entre naciones”. Llamada a organizar la paz, la seguridad y el desarrollo en el mundo, un entramado de oscuros y diabólicos intereses se esconden detrás de esta amable fachada. La ONU es uno de los mayores centros de corrupción del planeta. Y siempre lo fue. Basta saber que las familias Rockefeller y Rothschild -las más ricas del orbe- fueron sus creadoras e impulsoras. Y lo siguen siendo. Sin ellas –y otras como ellas-, el desarrollo de esta organización mundial no sería posible. Fueron los Rockefeller los que en 1947 le hicieron el regalo, valorado en ocho millones y medio de dólares de los terrenos para construir el complejo de edificios que la alberga en New York.

Pero no es a eso a lo que vamos ahora, aunque todo está en consonancia con sus fines reales y el hedor que despide.

<< Las religiones del mundo deben someterse a la autoridad de los expertos de la ONU>>. Ya está dicho.

Existe la figura del llamado “relator”, que quiere decir “una figura independiente” para estudiar e informar sobre un caso de derechos humanos. Pues bien, recientemente, el Relator Especial Ahmad Shaheed de la ONU concluyó que las leyes basadas en la moralidad tradicional, a menudo de carácter religioso, deben ser derogadas si entran en conflicto con las opiniones de los estudiosos de los derechos humanos y los expertos de las Naciones Unidas. O sea, que según el experto especial de la ONU en libertad de religión, <<las “opiniones” de los organismos de derechos humanos de la ONU deben tener prioridad sobre las creencias principales de muchas religiones líderes del mundo, cuando se trata de la ley y la política>>. Y no se equivoquen ustedes, el gran enemigo a batir es el cristianismo, la religión más perseguida en todo el mundo en los tiempos actuales. De manera que la fe en Dios, la Ley Natural, los Mandamientos, la moral cristiana… deben someterse a la política de los hombres, a las leyes dictadas por los hombres. A los intereses de las oligarquías ateas, dominadoras y diseñadoras de los destinos de la humanidad.

Expertos de las Naciones Unidas…, estudiosos de los derechos humanos…, experto especial en libertad religiosa… ¡Qué impresionante! ¡Cuánto experto! Ante semejante plantel de sabiduría sin límites uno no tiene más remedio que inclinar la cabeza y rendirse a sus pies. Y vomitar.

El “hecho religioso” es tan antiguo como el hombre, hasta tal punto que puede decirse que el hombre no tiene una religión, es religión. Desde el principio. Como igualmente podemos afirmar que toda cultura está impregnada de religión, o dicho de otra manera, que han sido estas las que más decisivamente han contribuido a dar forma a todas las culturas del planeta. Las religiones han conformado la cosmovisión del mundo de todos los pueblos de la tierra, sus ritos y sus costumbres. Inspiradoras de sus avances éticos, su moral. Sus leyes positivas. Desde los más primitivos balbuceos del hombre en su encuentro con las fuerzas supremas desconocidas de la Naturaleza, que le dominaban y atemorizaban –infancia de la Humanidad, manifestados más en la “magia” que en una verdadera religión-, pasando por la toma de conciencia primera de unos dioses supremos que manejaban el mundo y el posterior monoteísmo, hasta la llegada de Cristo, revelación definitiva, el camino ha sido largo pero incesante. El ser humano es inseparable del hecho religioso.

Si definimos “religión” como <<conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto>>, es evidente que el significado de éste término es “relación”. ¿Relación con quién? Con Dios. Con el Creador. Con el Padre. Es decir, tener conexión, correspondencia, trato, comunicación con Él.

Y evidentemente, esto no conviene a los promotores del Nuevo Orden Mundial, que dominan la ONU y muchas otras –las más influyentes- organizaciones mundialistas, erigidos como los “nuevos dioses” a los que interesa la sumisión absoluta de la humanidad a sus deseos y dictámenes. El control absoluto de todo y de todos.

Por eso, la que fue aspirante demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton, dijo en 2015, en una conferencia sobre feminismo, que <<Los códigos culturales profundamente enraizados, las creencias religiosas y las fobias estructurales han de modificarse. Los gobiernos deben emplear sus recursos coercitivos para redefinir los dogmas religiosos tradicionales>>. Léanlo de nuevo.

Observen ustedes dos cosas: Primera, no dice “eliminar” los códigos religiosos, sino “redefinirlos”. Es decir, imponer los suyos, pues saben que jamás podrán eliminar la religión. Si la echan por la puerta, se colará por las rendijas de las ventanas. Y segundo –lo que es gravísimo-, emplear los recursos coercitivos de los Estados: Reprimir, impedir, coaccionar, restringir… Seguramente, utilizar los recursos públicos para acabar con las creencias religiosas es el eslogan progresista más sincero de la historia.

La voluntad impuesta de los poderosos: he ahí la “nueva religión del hombre”.

Que pasen buen día.

(P.D.: 1. A día de hoy, absolutamente todas las organizaciones feministas generosamente subvencionadas están entregadas en cuerpo y alma a fabricar mascarillas para salvar mujeres: “Ni una menos”. No lo dice la tele pero lo sé de buena tinta.

2. Si sigue la tendencia de 2019, estadísticamente confirmada, desde principio de año hasta el día de hoy habrán sido asesinados 22.620 niños en el vientre materno. Aproximadamente la mitad, 11.310 son mujeres: “Ni una menos”)

Article   0 Comments
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner

Hemeroteca