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El comedor social continúa en uso para los usuarios de nuestro proyecto “El Tambor”

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El comedor social continúa en uso para los usuarios de nuestro proyecto “El Tambor”

Respuesta sobre el “Cierre del comedor social de los Hermanos Franciscanos de la Cruz Blanca”

En respuesta al artículo sobre el “Cierre del comedor social de los Hermanos Franciscanos de la Cruz Blanca” publicado en “El faro de Hellín” el pasado día 24 de enero de 2015, queremos dar nuestra versión de lo acontecido respecto a este servicio.

En primer lugar, informar de que el comedor social continúa en uso para los usuarios de nuestro proyecto “El Tambor”.

Al finalizar el año, se evaluó la continuidad de este recurso, teniendo en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Frecuentemente, los usuarios se ausentaban del comedor durante varios días sin avisar previamente.
  • Algunos de los platos servidos volvían a cocina intactos.
  • La situación económica de la mayoría de los usuarios había cambiado, percibiendo la gran parte de ellos una ayuda económica.
  • El servicio se mantiene gracias a la cuota de socios y mayor medida de los recursos de la entidad, sin recibir ayuda económica de la Administración.
  • La comida es preparada por un servicio de catering externo que nos factura un coste diario por persona, tanto si no se consume el menú en su totalidad como si no acuden al comedor.
  • Cuando se informó a los usuarios del servicio que éste sólo continuaría para los beneficiarios de “El Tambor”, ninguno de ellos se dirigió al superior/director para buscar una alternativa, lo que dio a entender su conformidad al respecto.

Por todo ello, se reconsideró la continuidad de este recurso debido a estas circunstancias, no cerrándolo por completo pero sí delimitando el colectivo de acceso al mismo.

En el caso de Edgar Jiménez Douglas, se le atendía de manera individual desde el 25 de Marzo de 2012, cuando solicitó algún tipo de ayuda en nuestra entidad; por lo que disfrutaba de este servicio desde hacía casi 3 años, antes de que se abriera el recurso. Consideramos que el hecho de disfrutar de un servicio como este de manera continuada puede ser un obstáculo para el fomento de su autonomía personal.

En el caso concreto de Sergio Cabrejas Azcarate, se le ha prestado una atención más allá del recurso del que disfrutaba. Por ejemplo, de atención hospitalaria, con diversas visitas al Hospital de Albacete para comprobar su estado y proporcionarle diversos enseres; además de cuidar a sus animales, acogiéndolos en nuestras instalaciones durante su ausencia.

Es cierto que colaboraban desde hacía unos meses en labores de mantenimiento de jardines, cesando esta actividad por su parte desde que ha finalizado el servicio para ellos.

Al contrario de estos casos, uno de los usuarios afectados por este cese, A.L.S., continúa acudiendo a nuestra casa siendo el encargado del huerto, instalado hace alrededor de un año a modo terapéutico. Acciones como esta demuestran fidelidad y honestidad hacia la entidad, puesto que él mismo ha reconocido que no le es necesario el servicio de comedor social.

La institución sigue dispuesta a atender a personas que en un momento puntual necesiten de nuestra ayuda, siempre y cuando sea dentro de los horarios establecidos en el Comedor Social, para así facilitar la organización. Entendemos que esta ayuda se debe de prestar a personas en situación de vulnerabilidad y/o necesidad, tal y como dicta nuestra misión. Desde el carisma de Cruz Blanca estamos dispuestos a ayudar y tal como dice el Papa Francisco “abriendo nuestros corazones”, siempre que se respeten los principios de orden, higiene y constancia.

Todos los demás proyectos que nuestra entidad realiza siguen adelante, tales son: proyecto “El Tambor” (vivienda temporal para personas en exclusión social), el “Comedor Social”, “Acoge a una familia” y el proyecto “EDU” (menores en riesgo de exclusión social). El único proyecto que ha finalizado es el de “La Noria” (piso para familiares o acompañantes de personas hospitalizadas) por falta de demanda y ser inviable sostener su alquiler y pago de suministros.

Estos proyectos realzan el ideal de nuestro fundador (Hermano Isidoro Lezcano), con más motivo todavía si cabe al celebrar los 40 años que como congregación cumplimos en este año 2015, siendo “Familia que acoge, acompaña y transforma”.

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