Periódico con noticias de última hora, multimedia, álbumes, ocio, sociedad, servicios, opinión, actualidad local, economía, política, deportes…

Cuidadito con lo que dice, colega

Article   0 Comments
Line Spacing+- AFont Size+- Print This Article
Cuidadito con lo que dice, colega

¡Que bueno es saber leer! ¿Verdá usté? Pero si además entiendes lo que lees, para qué les voy a contar, ustedes ya lo saben.

Pues resulta que hace poco leo en una página del internete que el Ayuntamiento de Fuenlabrada ha puesto en marcha una unidad policial pionera contra los delitos de odio. O sea, unas fuerzas especiales de lo más progre, que serán como los vigilantes de la playa, pero en secano. Y mucho más difícil, porque en su trabajo el órgano predominante no será la vista, sino el oído e incluso el olfato. Estos señores, especialmente entrenados y motivados estarán atentos a si cualquier ciudadano dice o insinúa palabra o expresión que se pueda considerar (¿a criterio de quién?) un delito de odio (¿contra quién?).

Perdonen ustedes que les ponga aquí un breve texto legal, para irnos centrando. Artículo 510 del código Penal: Serán castigados con una pena de prisión de uno a cuatro años y multa de seis a doce meses: Quienes públicamente fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo, una parte del mismo o contra una persona determinada por razón de su pertenencia a aquél, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género, enfermedad o discapacidad. (Léase de nuevo y más despacico).

Ahora permítanme resaltar tres verbos: fomentar, promover, incitar. Es importante que nos fijemos en esto. Y a continuación voy y digo: fenomenal. Y añado: ¿Dónde, cuando y a quién se está aplicando esta ley en España? Porque, ¡no me fastidien!, este precepto legal se está infringiendo a diario en todo el territorio nacional y aquí nadie mueve un músculo, y ni siquiera una neurona. Porque incitar, promover y fomentar el odio es algo que se está dando en nuestro país, no solo desde que empezó la democracia, sino desde los tiempos de Indíbil y Mandonio, caudillos íberos que vivieron allá por el siglo III antes de Cristo. O desde antes. Es decir, que es el deporte nacional por excelencia, con más seguidores que el balompié. Y anda que la prensa no nos da a diario ejemplos que, de ser efectiva la Ley, tendría a las policías locales, nacionales y a los tres cuerpos del ejército trabajando a destajo. ¿Con qué criterio se decidirá si una opinión es eso, una opinión, o una incitación al odio?

¿No incitan constantemente al odio Bildu y demás derivados de ETA? ¿No lo hacen a diario los catalanes separatistas, con Mas y Junqueras a la cabeza? ¿No lo hacen los “podemos” cada vez que abren la boca? ¿No lo hace sibilinamente la Memoria Histórica del PSOE? ¿No lo hacen las FEMEN? ¿No lo hacen a diario y a bombo y platillo los cristianófobos, que no solo hablan, sino que actúan? Etc., etc. O la ley es muy ambigua, que lo es, o aquí no hay cojones a ponerla en práctica. Salvo que… ¡o sí!, perdonen, se me olvidaba:

Hay tres estamentos que hoy en España son intocables. A saber: el gay, el feminista y, de un tiempo a esta parte el islamista. Con sus tres contracorrientes: la homofobia, el machismo y la islamofobia. Está también el estamento político, pero a éste podemos tratarlo como al coño de la Bernarda, pues aún no se ha descrito jurídicamente la politicofobia, tal vez porque es saludable en sí misma.

Pero dicho lo dicho, el gran problema que surge, la gran y aterradora duda es: ¿Cómo y quién deberá interpretar lo que es incitación, promoción o fomento del odio, o simplemente una opinión libre emitida con todo derecho? Porque si a usted se le ocurre argumentar contra la homosexualidad, será acusado de homófobo y condenado a cárcel, porque según “ellos” estará incitando al odio contra los homosexuales. Si usted está en desacuerdo con los falsos y corruptos postulados del feminismo radical, el lobby de la ideología de género, tan protegido y promovido desde las instituciones y tan mimado por la mayoría de nuestros políticos, y defiende su punto de vista, le pueden caer de uno a cuatro años de cárcel, por incitador a la violencia machista. Y

desde luego, ojo con el lobby islámico. Cualquier cosa que manifieste en contra hará que caiga sobre usted toda la fuerza represora del Estado. Policía y tribunales. Fíjense bien que no hablo contra las personas, sino contra los grupos de poder que han conseguido adueñarse de toda la vida social y moral de los españoles en beneficio propio y en pro de la destrucción de los valores e instituciones tradicionales de nuestro país. Por supuesto, con el apoyo, beneplácito y promoción de los mamarrachos que nos gobiernan. Una “ley mordaza” en toda regla que supone, sin paliativos, una macabra burla a la democracia y la libertad de pensamiento. Además de un criadero de vengativos, chivatos y delatores. Y ahora pregunto, ¿quién va a perseguir y condenar la “cristofobia”? ¿Quién va a frenar con su fuerza coercitiva el odio e incitación contra la Iglesia, los cristianos, sus prelados y sus símbolos? ¿Va a seguir saliendo gratis asaltar una capilla, la profanación sacrílega de una iglesia, atacar e insultar a un obispo o cardenal, quemar las portadas de un templo, robar formas consagradas…? Me temo que nadie moverá un dedo, porque la mayoría de la chusma política está encantada de la vida con todo ello.

¿Estaré fomentando el odio contra las mujeres y los pobres si digo con conocimiento de causa que el aborto es un crimen abominable y la pobreza una injusticia vergonzosa? ¿O será que hago todo lo contrario?

Pero lo más gracioso de todo es que (a mi edad ya no me las trago) el español sigue siendo por mayoría y en mayor o menor grado machista, homófobo e islamófobo, aunque públicamente se la tenga que envainar.

Sea como fuere, les ruego amigos míos que, llegado el caso, me lleven tabaco a la trena.

Article   0 Comments
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner

Hemeroteca

error: Content is protected !!