La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal responsable de robos en viviendas de Cancarix, Agramón y Tobarra, dentro de una operación desarrollada en varias provincias del sureste peninsular. En total, cuatro personas han sido detenidas y se han esclarecido más de un centenar de delitos.
Según ha informado la Guardia Civil, el grupo actuó en la madrugada de Nochebuena y Nochevieja en estos núcleos del término municipal de Hellín y en Tobarra, donde asaltaron viviendas habitadas, sustrayendo dinero en efectivo, joyas y dos vehículos. Los autores no dudaban en emplear la violencia cuando era necesario para culminar los robos.
La investigación permitió vincular estos hechos con una red itinerante asentada principalmente en Murcia y Alicante, que alternaba los robos en domicilios con asaltos a gasolineras y comercios. Para desplazarse utilizaban vehículos robados, a los que ocultaban las matrículas, y cambiaban con frecuencia de teléfonos y terminales para evitar ser detectados.
En el marco de la operación se practicaron tres registros domiciliarios —dos en Beniel (Murcia) y uno en Palomares (Almería)— donde se intervinieron más de 12.000 euros, dos vehículos, cerca de 50 piezas de joyería y diversa indumentaria utilizada durante los robos. Además, se han recuperado más de una treintena de coches robados empleados por la banda.
Las detenciones se produjeron en distintos puntos de Murcia y Almería, tras sorprender a dos de los sospechosos cuando se dirigían a cambiar de residencia. Los arrestados cuentan con amplios antecedentes y están siendo investigados por su implicación directa en los robos cometidos en Cancarix, Agramón y Tobarra, entre otros municipios.




