El Servicio de Nefrología de la Gerencia de Atención Integrada de Albacete ha emitido un comunicado oficial en el que expresa su indignación ante las informaciones y denuncias públicas realizadas por la Asociación de Enfermos Renales de Hellín y Sierra de Alcaraz y Segura (ADERHE), negando que exista discriminación hacia los pacientes del área de Hellín en el acceso a tratamientos, lista de trasplante o calidad asistencial. Desde el servicio sanitario defienden que la atención se presta con criterios clínicos homogéneos, datos contrastados y conforme a los protocolos establecidos, y reclaman que el debate público se base en información rigurosa para evitar alarmas innecesarias entre los pacientes.
COMUNICADO DEL SERVICIO DE NEFROLOGÍA
Gerencia de Atención Integrada de Albacete
Albacete, 22 de enero de 2026
Desde el Servicio de Nefrología queremos expresar nuestra indignación con respecto a las informaciones, denuncias y manifestaciones públicas difundidas en distintos medios de comunicación y redes sociales por la Asociación de Enfermos Renales de Hellín y Sierra de Alcaraz y Segura (ADERHE), una situación que nos obliga a pronunciarnos con el fin de ofrecer a la ciudadanía una información rigurosa, veraz y contrastada.
Esta asociación tiene como objetivo reclamar la implantación de un centro de diálisis en Hellín para atender a los pacientes de dicha comarca, una demanda social que se ha visto acompañada de afirmaciones que no se corresponden con la realidad asistencial y que generan una alarma innecesaria entre los pacientes.
En primer lugar, es preciso señalar que, hasta la fecha, ningún representante de ADERHE se ha puesto en contacto con las responsables del Servicio de Nefrología para trasladar directamente las inquietudes y necesidades que posteriormente se han hecho públicas a través de otros canales, instituciones o medios de comunicación.
Se denuncia que existen deficiencias graves en el centro de diálisis extrahospitalario que atiende a los pacientes del área de Hellín. Con respecto a la relación entre nuestro Servicio y el Centro Periférico de Diálisis, semestralmente, tal y como está establecido en el pliego, se reciben los informes de seguimiento de la actividad asistencial, así como las encuestas de satisfacción realizadas a los pacientes, que reflejan una valoración global positiva de la atención recibida.
Actualmente, 211 pacientes de Albacete y provincia reciben tratamiento con hemodiálisis. De ellos, 134 se dializan en el Centro Periférico, incluyendo 22 pacientes del área sanitaria de Hellín. Hemos recibido en los dos últimos años tres reclamaciones formales, todas ellas del área de Hellín, que han sido debidamente revisadas y respondidas en plazo.
De forma reiterada, ADERHE expresa sus dudas de que los pacientes de su área se encuentren en inferioridad de condiciones a la hora de ser incluidos en lista de trasplante y, por lo tanto, de tener acceso a esta modalidad de tratamiento renal. Hacen mención a las dificultades que existen al tratarse de gerencias diferentes, con distintos sistemas informáticos que no permiten visualizar toda la información por todos los médicos implicados en la atención a estos pacientes. Queremos señalar que, pese a los diferentes sistemas, desde el Servicio de Nefrología siempre hemos colaborado para que esta barrera no juegue en detrimento de los pacientes.
Todos los pacientes son evaluados conforme a los mismos criterios clínicos y su inclusión es supervisada en sesión clínica del Servicio de Nefrología.
Con respecto a los pacientes del área de Hellín, su situación respecto a la lista de espera está claramente definida: algunos se encuentran excluidos por comorbilidad o por decisión personal; otros están completando estudios o pendientes de valoración por otros especialistas; y otros ya están incluidos en lista. Estos procedimientos responden exclusivamente a criterios médicos destinados a garantizar la seguridad del paciente antes, durante y después del trasplante.
Desde el Hospital de Albacete hemos seguido facilitando el acceso a la lista de trasplante de todos los pacientes que nos lo han requerido, coordinando, agilizando y presentando a estos pacientes en diferentes comités o sesiones si era necesario. Por todo ello, es rotundamente falso que se discrimine a esta área en su inclusión en trasplante renal.
Del mismo modo, es incorrecto afirmar que los pacientes de esta zona se trasplanten en menor proporción que los de otras áreas. Los datos reales de los últimos tres años, analizados por millón de población, no muestran diferencias significativas entre los pacientes adscritos al Hospital de Hellín y los de otras gerencias como Albacete o Villarrobledo. Además, en el último año se ha producido un incremento tanto en la lista de espera como en el número de trasplantes renales realizados, superando la media de Castilla-La Mancha.
Se hipotetiza que desde Castilla-La Mancha no estamos adheridos a planes de intercambio de órganos a nivel nacional y que desde la región “donamos” órganos a otras comunidades. Esta es una conjetura a todas luces falsa, inexacta y no exenta de malas intenciones. Todos los datos oficiales de los que disponemos desmienten esta afirmación y podemos confirmar que estamos incluidos en todos los programas de intercambio de órganos, siguiendo de forma estricta las directrices de la ONT. Dicho intercambio es bidireccional y en ningún caso perjudica a los pacientes incluidos en nuestra lista de espera.
Resulta igualmente falso que existan irregularidades en la jefatura del Servicio de Nefrología que comprometan la seguridad asistencial. Tras la jubilación de la anterior jefa de servicio y de sección en 2020, se realizaron los nombramientos correspondientes. Posteriormente, en 2023, el jefe de servicio presentó su renuncia por motivos personales, manteniéndose desde entonces la actividad asistencial bajo la dirección de la jefa de sección, apoyada por un facultativo con funciones de responsabilidad, a la espera de la convocatoria oficial de la plaza. En todo momento se ha garantizado la continuidad y calidad de la cartera completa de servicios.
Por diferentes razones, entre ellas la dificultad para conseguir nefrólogos que realicen sustituciones, las bajas, las excedencias y las reducciones de jornada, hemos tenido que asumir una importante sobrecarga de trabajo. Pese a ello, no se ha cerrado ninguna actividad del servicio ni se ha bajado el nivel asistencial y de calidad en ninguna de nuestras actividades. Se ha ampliado nuestra cartera de servicios con la Hemodiálisis Domiciliaria y se ha puesto en marcha el Hospital de Día por parte de la enfermería de Nefrología, consiguiendo de este modo, en colaboración con los nefrólogos de las diferentes secciones, reducir el número de ingresos y favorecer la valoración clínica precoz de pacientes derivados desde Atención Primaria, otros especialistas y también de pacientes remitidos desde Hellín que precisaban una valoración especial.
No queremos dejar de subrayar que toda esta actividad ha salido adelante gracias al esfuerzo de nuestros compañeros de consulta, que han sobrecitado pacientes; a los compañeros de Hemodiálisis, siempre dispuestos a ayudar a repartir la sobrecarga asistencial; y a los nefrólogos de planta de trasplante y clínica.
Por todo ello, nos duele todavía más el absoluto maltrato que estamos recibiendo por parte de una asociación con la que no hemos tenido oportunidad de dialogar.
Consideramos necesario que el debate público sobre la atención a los pacientes renales se base en datos objetivos y contrastados, priorizando en todo momento el bienestar, la tranquilidad y la seguridad de las personas afectadas.
Nuestra mano siempre estará tendida para, en la medida de nuestras posibilidades, atender las necesidades de todos los pacientes, así como colaborar en cuanto sea posible con ADERHE si así es requerido y siempre que haya muestras de buena voluntad.
No nos parece tolerable que la lucha para defender unos intereses como los que reclaman, y que en ningún caso dependen de nuestra voluntad, sirva para mancillar nuestro trabajo.
Recordamos que la agresión a los profesionales sanitarios está tipificada como delito, por lo que la difamación, el desprestigio y las mentiras o medias verdades son también agresiones a nuestro colectivo.
Solicitamos una reparación pública sobre las falsedades vertidas hasta ahora en relación con la actuación de nuestro Servicio y mantenemos nuestro apoyo a los pacientes del área que representan.






