Periódico con noticias de última hora, multimedia, álbumes, ocio, sociedad, servicios, opinión, actualidad local, economía, política, deportes…

La gran paradoja: el totalitarismo “democrático”

Article   0 Comments
Line Spacing+- AFont Size+- Print This Article
La gran paradoja: el totalitarismo “democrático”

Antonio García

En los grandes medios no leerán nada de ella, pero ustedes la deben de conocer. Se llama Alicia Rubio y ya le dediqué un artículo. Alicia es una profesora de instituto que tuvo la ocurrencia y el arrojo, tras un arduo y documentadísimo trabajo, de escribir un libro titulado “Cuando nos prohibieron ser mujeres… y os persiguieron por ser hombres”. Un libro brillante que ninguna editorial se ha atrevido a publicarle. Solo lo distribuye Amazón. Lo que lleva sufrido esta mujer en ataques, “escarches” y amenazas da para una larga historia de terror. El terror ideológico de la extrema izquierda y de las organizaciones feministas y LGTB, con el silencio cómplice y cobarde de todos los demás, cuando no con su connivencia y complacencia. Indiscutible muestra de lo que nos está cayendo encima en esta España de nuestros amores, sin que se nos mueva ni una pestaña.

Alicia tenía concertado con el Ateneo de Santander dar una conferencia para el jueves día 15 de este mes en curso. Incluso se habían distribuido los carteles anunciadores. Su título: “La dictadura de la ideología de género”. Pero no pudo ser, el acto fue censurado y suspendido. Los 21 miembros de la junta directiva del Ateneo santanderino se hicieron caca en pleno, por unanimidad. ¿Se imaginan ustedes por qué? Es sencillo: nada menos que treinta colectivos “demócratas” y “progres” ejercieron presiones para conseguir el objetivo de impedir las claras y bien fundadas opiniones de Alicia Rubio. Entre ellos menciono algunos, para que tengan ustedes una idea de la calidad del paño: La Vorágine Crítica, Asamblea de Mujeres, Asambleas Feministas, CCOO, UGT, la Confederación General del Trabajo (CGT), la CNT, Republicanos Cantabria… y la gran estrella de la libertad, Podemos. Es decir, que en este país nadie abre el pico sin la censura y el pláceme de toda esta chusma impresentable. ¡Y no pasa ná! Pero es que la cosa no quedó ahí: el día 13 Podemos pidió que se castigase sin subvenciones públicas al Ateneo por albergar lo que tachó de “acto de odio”. Y dice que la charla (que jamás han escuchado) <<Ensalza valores antidemocráticos que en una sociedad avanzada deberían ser constitutivos de delito>>. Y mientras tanto, ensalza a Fidel Castro y se opone a pedir la libertad de los presos políticos venezolanos. Queda pues meridianamente claro que toda opinión diferente a la de ellos, debe ser considerada como delito punible.

Pero vamos con la segunda, porque esto suma y sigue. El señor PSOE, ese paradigma de la honradez, la ética y la moral, que no va a permitir que Podemos le moje la oreja, hace poco presentó una Proposición de Ley que, modificando la Ley de la Memoria Histórica vigente –creación suya- la radicaliza todavía más. Una ley que convertirá sus puntos de vista y su propaganda antihistórica como obligatorios y únicos posibles, por cojones. Todo español estaría obligado a pensar, sentirse y expresarse como ellos lo dispongan. Y estas serían las consecuencias de no pasar por el aro: multazos cuantiosos, penas de cárcel, pérdida de la condición docente para los maestros y profesores incumplidores. Inhabilitación y prisión para cargos públicos “rebeldes” y desobedientes que se les ocurra poner trabas a la aplicación de esta ley. Y por supuesto, como no podía ser de otra manera, el adoctrinamiento escolar. ¿Que usted padre, madre, abuelo o primo segundo tiene conocimientos de historia y lo ve de otra manera?, pues se la envaina por su seguridad. La historia de la Guerra Civil Española (que es lo único que les interesa) deberá ser “reconstruida”, escrita y relatada solo por ellos, los izquierdistas, o por usted si es de la cuerda o en algún momento de su vida fue captado por la izquierda para la causa revolucionaria. Y no existirá otra versión posible que pueda manifestarse públicamente ni en corricos de vecinos. Como le pillen hablando tan solo medio bien de Franco y su régimen, se le van a quitar las ganas de abrir la boca por una buena temporada. Al Caudillo y sus casi cuarenta años hay que borrarlos de la historia. No existieron, nunca han existido. Pero es que además la propuesta de ley contempla ¡hasta el secuestro de libros!

Resumiendo: quedará suprimida por ley la libertad de expresión histórica, tan dañina para el progreso y la democracia. Sencillamente porque así lo quieren las izquierdas, adalides de la libertad, la igualdad, la tolerancia, la fraternidad y la tortilla española que, en adelante, pasará a llamarse “tortilla” de patatas o tortilla a secas, dado que lo de “española” es reaccionario.

Y es que, amigos, las ideologías no precisan de la verdad, de la realidad de las cosas. No las necesitan. Las ideologías construyen “su” verdad y, a la que pueden agarrar el poder, ¡tapabocas que te crió! O sea, totalitarismo puro y duro, con disfraz de hada madrina exhalando justicia por todos sus poros. Dictadura de pura cepa que, a la que nos descuidemos –y ya nos estamos descuidando mucho- nos someterá como mansos corderos, apacentando mansamente toda la porquería ideológica y más, empezando por el adoctrinamiento mental infantil en los colegios.

Si, señoras y señores, toda una Ley Mordaza provista de mecanismos inconstitucionales para perseguir y cargarse al disidente. ¿Qué no se lo creen? Estupendo. Ojos que no ven, sodomía que te practico. Cuando veamos actuar -si esa propuesta se aprueba- a la Comisión de la Verdad, que sería creada a los efectos para vigilancia, denuncia y limpieza, tal vez empiecen a dar crédito.

Pensaba hacerlo pronto, pero me esperaré a ver si se aprueba esta ley y hasta dónde llega, para escribir algún artículo sobre el Terror Rojo en el Madrid de 1936. Y a ver qué pasa.

Me cuesta más trabajo callarme que levantarme por las mañanas y, como lo veo venir, les pido me concedan la merced de ir haciendo una colecta, por si tienen a bien socorrerme en tan nefasta coyuntura carcelaria.

Article   0 Comments
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner

Hemeroteca