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El tren que se aleja

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El tren que se aleja

El Espectador

Cada cierto tiempo, la alarma por la desaparición de los trenes de pasajeros de la línea Madrid-Cartagena que tienen parada en nuestra ciudad, surge como una espada de Damocles, para sembrar la alarma y el malestar entre el vecindario, y ahora de nuevo se habla que en unos mese podíamos quedarnos sin este medio de transporte.

En esta ocasión ha sido la concejala de Ciudadanos, María Jesús López, como un pájaro de mal agüero, pero oportuno, la encargada de dar esa voz de alarma, en una rueda de prensa de la que damos amplia información en nuestras páginas interiores.
Así, aseguró que con la llegada del AVE a Murcia, tras numerosas vicisitudes, esos trenes dejarán de prestar servicio, eso sí, grandes trenes de mercancías con destino a Cartagena, circularán muy a menudo.

Para eso se está realizando las obras de la manoseada variante de Camarillas y por ello la Autoridad Portuaria de Cartagena ha puesto sobre la mesa de operaciones más de 40 millones de euros, para evitar por fin este obstáculo.

Revisando hemerotecas
Desde EL FARO DE HELLÍN hemos repasado las hemerotecas y hemos visto que en los primeros años del presente siglo ya existía esta preocupación, incluso se hablaba de la supresión de la estación ferroviaria de nuestra ciudad, pues ya no sería necesaria.
Así mismo escribíamos en la prensa diaria el 22 de noviembre de 2003: “ Nosotros, como tantos otros, que hemos nacido y vivido en Hellín, acostumbrados a ver y oír pasar los trenes, aunque es cierto que cada vez con menos frecuencia, no nos podemos imaginar que algún día dejen de parar y en la puerta de la vetusta estación se pueda leer un cartel que diga .

Y es que desde el año 1855 en que el ingeniero de Caminos , Puertos y Canales, José Almazán, publicara su , para que aproximadamente una década después cruzará muestra estación la primera locomotora a vapor, han pasado muchos años, muchos trenes han bordeado nuestra geografía local y la estación de ferrocarril, que a principios del siglo pasado, tenía una gran importancia social y su Paseo, hoy casi abandonado, era un lugar preferido, junto a antiguo Jardín de la Glorieta por los hellineros para realizar sus paseos festivos.

Esos trenes, que significaron para nuestra ciudad un enorme paso hacia su desarrollo y despegue, fueron, tras la Guerra Civil, de importancia vital para la industria del esparto en pleno auge, como más tarde para la textil, sin contar, claro está, de ser el principal medio de trasporte de pasajeros, dado además el mal estado de las carreteras.

Pero no hay que remontarse a tantos años, para recordar aquellos trenes que pasaban diariamente por nuestra ciudad, y que conocíamos como El Gitano, Las Aguadas o el Correo, y otros de más lujo como fueron el TAF o el TER a partir de los años 60.
Años más tarde en el mes de marzo de 2006, también dábamos la voz de alerta al recibir la noticia del Ministerio de Fomento que la variante de Camarillas , una obra fundamental para la modernización de la vía ferroviaria Chinchilla-Cartagena, quedaba postergada a un próximo estudio, por lo que se retrasaba sin fecha su inicio.

Más adelante continuaba el artículo:
“Pues aunque el Ministerio de Medio Ambiente haya adoptado el compromiso de realizar en un prudente espacio de tiempo las obras de esta variante, que no se crean nuestros lectores que será cosa de unos pocos meses, ni muchísimos menos, aún pasaran varios años para que sea una realidad y los trenes de alta velocidad un día circulen por la estación ferroviaria de Hellín, de poco nos serviría esta mejora, si como hemos escrito en otras ocasiones, ese día que por fin esta vía este a nivel europeo, esos trenes tan ansiados tengamos que conformarnos con verlos pasar de largo”.

Han pasado más de 12 años, la variante si se va a llevar a cabo, porque desde Cartagena ya lo han considerado una imperiosa necesidad para su economía y su Autoridad Portuaria se ha rascado bien el bolsillo, pero la amenaza de quedarnos sin transporte ferroviario sigue colgando para los hellineros como esa espada de Damocles nombrada.

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